¡Cienfuegos hirviendo! ¿Le metieron dos puñaladas a un camagüeyano por la espalda?
¡Tremendo bochinche en Cienfuegos! A un muchacho de Camagüey, que dicen es tranquilo, lo apuñalearon por la espalda. Está grave en el hospital y la gente está que arde.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas, que la cosa está que arde en Cienfuegos. Imagínate que el otro día, la noche del 22 de enero, a un muchacho le cayeron a puñaladas por la espalda. ¡Así mismo como lo oyes, por la espalda!
Dicen los que saben que le metieron dos, con un cuchillo de esos grandes. El pobre está ahora mismo en el hospital, en terapia intensiva, luchando por su vida. Una cosa bien fea que tiene al barrio con los pelos de punta.
Dónde y cuándo
Esto no fue en la luna, no. Fue aquí mismito, en Cienfuegos, en la calle Santa Elena. Para que te ubiques, eso es entre Velasco y Boullón, cerquita del Parque Martí, donde todo el mundo pasa. La hora: de noche, como para esconder la maldad.
La víctima, un joven de Camagüey al que le dicen Aliesqui. La gente del barrio lo pinta como un tipo tranquilo, de esos que no buscan bronca. El agresor, por su parte, es conocido por ahí como “El Monito”, y su nombre es Reynier.
Por qué importa
¿Y por qué todo el mundo está hablando de esto? Porque la gente está asustada, mi socio. Si a un muchacho tranquilo le pueden caer así sin más ni más, ¿qué queda para los demás? El miedo se pasea por las calles.
Esto no es solo un chisme, es un campanazo. La gente siente que la seguridad se fue de paseo y que cualquiera puede ser el próximo. Por eso el barrio está revuelto, pidiendo que las cosas se pongan en su lugar y que se haga justicia.
Qué dicen las partes
Los vecinos, esos que lo vieron o que oyeron el cuento de primera mano, dicen que el agresor, “El Monito”, andaba con unos tragos de más antes de armar el lío. Pero ojo, eso todavía no lo ha confirmado nadie oficial.
Lo que sí es seguro es que Reynier ya está tras las rejas, mientras la policía le está metiendo mano a la investigación. La comunidad, por su parte, no se queda callada y pide más patrullas y que se sepa bien toda la verdad.
Qué viene ahora
Ahora lo que toca es esperar a ver cómo sigue Aliesqui, que la verdad es lo que más preocupa a su gente. La familia y los amigos están con el corazón en la mano, esperando un milagro.
Y el barrio, pues sigue ojo avizor. La gente quiere ver que la justicia no se duerma y que esto no quede así, en un susto más. Esperemos que este bochinche sirva para que las cosas mejoren un poco y la gente pueda caminar tranquila.