¡China le grita a Trump: "Suelta a Cuba, caramba!"

China exige a Trump levantar sanciones a Cuba, defendiendo su cooperación legítima frente a acusaciones de EE.UU. sobre espionaje y equipamiento militar.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que en La Habana y en Pekín se encendió la chispa. Resulta que China le ha subido el volumen al tono contra Estados Unidos, exigiendo que la administración de Donald Trump se quite de encima, y lo más rápido posible, las sanciones que le tienen montada a Cuba.

Esta declaración viene después de que Washington se pusiera las pilas y le cayera encima a cinco empresas cubanas y a ocho funcionarios del Ministerio de las Fuerzas Armadas. ¿El motivo? Según ellos, por andar metidos en cosas de equipos militares con ayuda de China y Rusia.

¿Y esto dónde y cuándo pasó?

Todo este bochinche se destapó el martes. El lugar del pleito es la arena diplomática, con China lanzando sus dardos verbales desde Pekín hacia Washington.

Los implicados directos son la administración Trump, por un lado, y el gobierno cubano junto a su socio chino, por el otro. La tensión se siente en el aire, como un calor pegajoso antes de la tormenta, con acusaciones volando de un lado a otro.

¿Por qué importa este enredo?

Esto importa porque es más que un simple cruce de palabras. Es China, una potencia mundial, defendiendo a Cuba y diciéndole a Estados Unidos que se meta en sus cosas. Muestra las tensiones globales y cómo la isla sigue siendo un punto clave en la geopolítica.

Además, se suma a la crisis energética que está viviendo Cuba, donde China ha estado mandando ayuda con sistemas de energía solar. Así que el asunto va más allá de lo militar; toca lo económico y lo estratégico.

¿Qué dicen las partes?

El portavoz chino, Guo Jiakun, rechazó las acusaciones de Estados Unidos, pidió que dejaran de señalar a otros países y aseguró que China seguirá apoyando a Cuba para que defienda su soberanía y se oponga a la injerencia extranjera.

Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, acusó al gobierno cubano de usar sus estructuras militares para espiar y de ser una plataforma para Rusia, China e Irán contra los intereses de EE.UU.

¿Y ahora qué?

Bueno, lo que está claro es que la disputa no parece que vaya a acabar pronto. China no se va a quedar de brazos cruzados mientras Estados Unidos aprieta las tuercas a sus socios.

Habrá que seguir de cerca cómo se mueven las fichas en este tablero. Si las sanciones se levantan o se endurecen, y qué nuevas alianzas o conflictos surgen en el camino. El panorama queda ahí, en el aire, con Cuba en el medio y China y EE.UU. midiendo fuerzas.