¡Medicinas para el corazón en la calle, pero no en la farmacia! Cesáreo Navas destapa el chanchullo
Comunicador cubano Cesáreo Navas denuncia la escasez de fármacos para el corazón en farmacias estatales y su venta a precios exorbitantes en el mercado informal.
¡Oye esto pa' que veas!
Resulta que el conocido comunicador cubano Cesáreo Navas está que trina. Anda denunciando que las medicinas que él necesita para el corazón, esas que antes le daban en la farmacia con su tarjetón, ¡ya no aparecen por ningún lado! Pero lo más increíble es que las mismas pastillas se consiguen por ahí, en el mercado negro, ¡pero a precio de oro!
Navas soltó la sopa en las redes, contando que no es el único sufriendo. Pacientes con enfermedades crónicas están igual, con los tratamientos desaparecidos de las farmacias estatales.
¿Dónde y Cuándo se Fuma este Bochinche?
Esto está pasando ahora mismo en Cuba. Específicamente, Cesáreo Navas, que ya tiene sus añitos y sus problemitas del corazón, llevaba más de 20 años tomándose su Amlodipino, Dinitrato de Isosorbide y Aspirina de 81. ¡Un tratamiento regular para tener el motor al día!
Pero de repente, ¡puf! La Aspirina se esfumó hace más de una década. Luego, el Amlodipino se evaporó. Y ahora, ¡misterio!, el Dinitrato de Isosorbide, que era el último que le quedaba, también brilla por su ausencia desde hace meses. Lo peor es que, según él, estas medicinas se venden a la vista de todos en La Habana.
¿Y esto a quién le cae arriba?
Pues a todo el mundo que necesita sus medicinas y no puede pagar los precios de la bolsa negra. Imagínate, una aspirina que antes costaba unos centavos en la farmacia, ahora te la venden en el mercado informal por 500 pesos el blíster. ¡Una locura!
Esto cambia la vida de la gente porque muchos no tienen cómo acceder a estos tratamientos. La gente mayor, los enfermos crónicos, todos dependen de que esas medicinas lleguen a donde tienen que llegar, y no a manos de especuladores.
¿Qué Dicen Unos y Otros?
Navas no se anda con rodeos. Él dice que aquí hay mucho bandidaje, tanto de empleados como de funcionarios, que roban o se hacen de la vista gorda. Mientras tanto, los especuladores hacen su agosto en la bolsa negra.
Además, cuestiona a las autoridades por no resolver el problema y señala que esta corrupción se ve en muchos sectores del país. Incluso, menciona al grupo empresarial GAESA, hablando de falta de control y transparencia.
¿Y ahora qué? ¿Qué Viene?
Lo que está claro es que hay que seguir de cerca esta situación. Mientras las medicinas escasean en los lugares oficiales y se disparan en el mercado informal, la gente sigue esperando que alguien ponga orden.
No se trata de adivinar, sino de ver cómo se resuelven estos robos y esta falta de medicamentos que afecta a tantos cubanos. Habrá que ver si las autoridades toman cartas en el asunto o si seguiremos viendo este bochinche.