¿Y ahora qué? Cepeda pone el grito en el cielo por la ciudadanía gringa de De la Espriella y amenaza con la desobediencia

Iván Cepeda pide al presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, renunciar a su ciudadanía estadounidense o enfrentará desobediencia civil.

Qué pasó

Oye esto pa' que veas… El senador Iván Cepeda se prendió fuego porque el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, ¡es ciudadano de Estados Unidos! Y no solo eso, sino que Cepeda anunció que va a mover cielo y tierra, promoviendo desobediencia civil pacífica, si De la Espriella no renuncia a esa nacionalidad gringa antes del 7 de agosto, cuando asume el cargo.

Según Cepeda, tener doble ciudadanía mientras uno manda en Colombia es como tener el corazón partido, incompatible con ser presidente. ¡Imagínate el lío!

Dónde y cuándo

Todo este bochinche se destapó el martes 30 de junio de 2026. La cosa está pasando en Colombia, y el escenario principal es la próxima posesión presidencial del 7 de agosto. El senador Cepeda hizo su pronunciamiento público, y el equipo de De la Espriella ya le respondió.

Los ánimos están caldeados, y se siente la tensión en el ambiente político, con la izquierda ya anunciando resistencia antes de que el nuevo gobierno empiece.

Por qué importa

Esto importa porque toca la fibra de la soberanía y la lealtad. Cepeda, y quienes piensan como él, ven la ciudadanía estadounidense de De la Espriella como una bandera roja, una señal de que los intereses de Estados Unidos podrían pesar más que los de Colombia.

Además, Cepeda está tocando un punto sensible al cuestionar las relaciones pasadas de De la Espriella con figuras polémicas y la política exterior que el electo presidente quiere seguir, como el "Escudo de las Américas". La gente está pendiente porque esto define el rumbo del país.

Qué dicen las partes

Por un lado, Iván Cepeda está firme: exige la renuncia a la ciudadanía estadounidense, pide aclarar vínculos con agencias de seguridad y cuestiona las conexiones del presidente electo. Advierte que si no se cumplen sus condiciones, llamará a la resistencia pacífica.

Por el otro, el equipo de transición de De la Espriella defiende la legitimidad del triunfo electoral y pide que se respeten las instituciones. Rechazan el llamado a la desobediencia y desestiman las acusaciones sobre supuestas injerencias o conexiones dudosas.

Qué viene ahora

Bueno, la cosa está que arde. Viene un pulso fuerte entre Cepeda y su movimiento contra el gobierno entrante de De la Espriella. Habrá que ver si el presidente electo cede en algo o se mantiene firme en su postura, y si el llamado a la desobediencia civil cala o se queda en palabras.

Lo seguro es que la polarización política en Colombia no da tregua, y esta novela apenas está comenzando. Los próximos meses serán clave para ver cómo se maneja esta crisis de lealtades y la relación del país con Estados Unidos.