¡Qué alivio! Hasta el Tío Sam le da palmas a Cáritas Cuba por su labor con el huracán Melissa
EE. UU. elogia a Cáritas Cuba por su ayuda humanitaria tras el huracán Melissa, destacando el compromiso y la entrega de sus voluntarios.
¡Qué pasó aquí! Un reconocimiento que sabe a Gloria
¡Oye esto pa' que veas! Resulta que hasta el mismísimo Tío Sam, o sea, los de Catholic Relief Services (CRS) de Estados Unidos, se sacaron el sombrero y le mandaron una carta oficial al Arzobispado de Santiago de Cuba. ¿Y por qué tanto alboroto? ¡Pues porque reconocieron el trabajazo que hizo Cáritas Cuba metiéndole el pecho a la cosa después que el huracán Melissa se puso bravo y dejó el tendal.
Esto no es un cuentecito, es la pura verdad que contaron los gringos después de darse una vuelta por la isla. Le agradecieron a Cáritas, a su gente y a todos los voluntarios que se botaron para ayudar a las familias que lo perdieron todo.
¿Dónde fue el bochinche y cuándo?
El huracán Melissa, ese tremendo ciclón, se ensañó principalmente con el oriente de Cuba. Hablamos de provincias como Granma y Santiago de Cuba, donde la cosa se puso fea de verdad. El asunto ocurrió hace un tiempo, y la visita de los gringos de CRS fue hace poco, para ver con sus propios ojos la jugada.
Y ojo, que el Melissa no fue poca cosa. ¡Dejó a más de dos millones de personas pasándola mal! Imagínate el desastre.
¿Y esto a quién le cae arriba? ¿Por qué importa?
Pues mira, importa porque demuestra que cuando la cosa se pone fea, hay gente dispuesta a darlo todo. Cáritas Cuba, que es como la mano amiga de la Iglesia en la isla, se movilizó con todo. Los gringos de CRS, que llevan desde 1993 metidos en cosas así en Cuba, saben que esta gente es seria.
Esta ayuda que reconocen no es solo un papelito. Fue un montón de cosas concretas: cinco contenedores llenos de módulos de ayuda para familias necesitadas. ¡Todo un esfuerzo que superó los tres millones de dólares en total, metiendo la cooperación internacional!
¿Y qué dicen las partes?
Por un lado, tenemos a CRS, que manda la carta oficial. Dicen que agradecen la acogida, que reconocen el compromiso del personal y voluntarios. Básicamente, que están contentos con la pega que hizo Cáritas Cuba.
Por el otro, está Cáritas Cuba y su gente. Ellos no salen hablando mucho, pero su trabajo es el que dice todo. Han demostrado ser una red de apoyo social de primera, siempre ahí cuando la gente más lo necesita, canalizando ayuda sin importar el lío.
¿Y ahora qué viene? ¿Pa' dónde va esto?
Lo que queda claro es que la colaboración humanitaria sigue siendo vital. CRS mantiene su presencia y su apoyo a través de socios como Cáritas Cuba. La clave es seguir fortaleciendo esas redes de ayuda, para que cuando vengan los problemas, como vino el Melissa, haya gente preparada para responder.
Hay que estar pendientes a cómo sigue este trabajo conjunto, porque la necesidad no se acaba y siempre es bueno saber que hay quienes mueven cielo y tierra para echar una mano.