¡Candela! Las MIPYMES Cubanas se quedan sin corriente… ¿quién paga la vela?
Casi todas las empresas privadas en Cuba, el 96.4%, están al borde del colapso por la crisis energética. La escasez de combustible amenaza su supervivencia.
Qué pasó
Oye, ¿tú supiste lo último? La cosa está que arde y no precisamente por el sol. Un informe calientico acaba de soltar la bomba: ¡casi todas las MIPYMES privadas en Cuba, el 96.4% para ser exactos, están viendo la negra!
La crisis de la corriente y el combustible las tiene con el agua al cuello. Imagínate, de cada cien negocios, noventa y seis están bailando en la cuerda floja. Esto no es solo un apagón, mi gente, es un golpe para el bolsillo de miles de cubanos que montaron su negocito.
Dónde y cuándo
Esto no es cuento, no. Hablamos de aquí mismo, de la Cuba de hoy. El chisme viene de un estudio fresquecito del economista Oniel Díaz Castellanos, publicado por la consultoría AUGE.
Los números son del Anuario Estadístico de Cuba de 2024, de la mismísima ONEI. Al cierre del año pasado, había 9,236 MIPYMES privadas. La mayoría concentrada en La Habana, con un 43% del pastel. Así que, donde más gente hay, más gente sufriendo la escasez.
Por qué importa
¿Y por qué nos debe importar esto? ¡Pues porque estas MIPYMES son el motorcito que mueve la cosa ahora mismo! Son las que traen el arroz, arreglan la chapa, y te hacen el invento. Miles de familias comen de eso.
Si estas empresas se van a pique por no tener combustible, prepárate para ver más estantes vacíos y más colas. Es un golpe duro para la gente de a pie, que ya bastante tiene con lo suyo. La Habana, capital del corre-corre, es la que más va a sentir este chaparrón.
Qué dicen las partes
El informe de AUGE es claro. De esas casi diez mil empresas, más de ocho mil no tienen chance si la cosa del combustible se pone fea. 7,491 dependen del combustible como la vida misma, y otras 1,413 ¡pueden cerrar la persiana del todo!
Solo 332 MIPYMES tienen un as bajo la manga para resistir. El propio estudio de AUGE, en 2025, había dado el pitazo: el 48% invirtió en paneles solares o generadores, pero el otro 52% ¡está a la buena de Dios! Parece que las instituciones ven la cosa venir, pero las soluciones no arrancan.
Qué viene ahora
Ahora la pregunta del millón es: ¿Y qué va a pasar? El informe no inventa, solo presenta el cuadro: la crisis energética es una amenaza que viene para quedarse, o al menos por un rato largo.
Así que, mi gente, a prepararse, porque sin combustible no hay transporte ni producción. La cosa se pone más tensa que un chicle estirao. Hay que estar con los ojos bien abiertos a ver qué inventos se sacan para que estas MIPYMES no terminen apagadas para siempre. La novela continúa, y promete más drama.