¡Candela en Canaleta! Jefe de Prisión Termina en la Lista Negra del Bochinche Internacional

El Mayor Noel Morales, jefe de la prisión de Canaleta, está en la mira internacional tras un motín violento. Lo acusan de represión y violaciones de derechos.

Qué pasó

Oye esto, que la cosa está caliente de verdad. Imagínate que al Mayor Noel Morales López, el que manda en la prisión de Canaleta allá en Ciego de Ávila, lo acaban de meter en la lista esa de "Represores Cubanos" de una tal Fundación de Derechos Humanos en Cuba, la FDHC.

Parece que la bronca que hubo allí adentro, con sus bochinches y todo, lo puso en el ojo del huracán. Dicen que este señor fue el que dio la orden o el que dirigió la represión salvaje contra los presos cuando se armó el motín hace unos días. ¡Una candela de verdad!

Dónde y cuándo

Esto no es cuento de camino. La cosa pasó en la mismísima prisión provincial de Canaleta, en Ciego de Ávila. Fue entre el 18 y el 19 de febrero de este año, o sea, hace dos patadas.

Allí, los que estaban guardados, hartos de la miseria y los malos tratos, se plantaron con un motín que hizo temblar las paredes. ¿Te imaginas la tensión, el calor y el ruido de esos días?

Por qué importa

¿Y por qué todo este alboroto? Bueno, porque esto no es solo un chismecito de prisión. Que el jefe de un lugar así aparezca señalado por “represor violento” significa que le pueden caer sanciones internacionales, como las de la Ley Magnitsky en Estados Unidos o las de la Unión Europea.

Esto le cae arriba no solo a él, sino al sistema entero. Pone en la mirilla mundial cómo se las gasta el gobierno cubano con los que están tras las rejas, y por qué la gente está tan molesta.

Qué dicen las partes

Por un lado, la FDHC lo clasifica como "represor violento", acusándolo de violar las Reglas Mandela de la ONU y de esconder abusos. El opositor José Daniel Ferrer fue de los primeros en soltar la noticia, que después confirmaron EFE, Prisoners Defenders y otras organizaciones.

Ellos cuentan que los presos gritaban "Libertad" y "Patria y Vida", protestando por el hambre, la falta de agua y los golpes. Prisoners Defenders incluso habla de al menos siete muertos y muchos heridos, aunque el gobierno ni pío ha dicho.

El Ministerio del Interior, por su parte, dijo que fue una "alteración del orden" de reclusos comunes y que ellos controlaron la situación "con racionalidad y determinación." ¡Ajá, como si no supiéramos!

Qué viene ahora

Ahora, la pelota está en el aire. La familia de los presos está exigiendo verlos, que les den información médica y que se investigue a fondo, pero de forma independiente. Sin fotos ni partes médicos, la verdad sigue bailando y nadie sabe la magnitud real del desastre.

Con la economía por el suelo y la gente con la soga al cuello, este escándalo en Canaleta vuelve a poner en la picota al sistema penitenciario y a la gente que lo maneja. Habrá que ver si el bochinche se queda en la calle o si llega hasta las altas esferas internacionales.

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