¡Candela con la Basura! ¿Nos Está Friendo el Coco y Nadie Recoge?

¡Tremendo lío! Mientras la gente quema basura por falta de recogida, la prensa oficial alerta que el humo nos está friendo el cerebro. ¿Y la solución, cuándo?

Qué pasó

Oye esto pa’ que veas, porque la cosa se puso caliente, y no por el sol. El oficial periódico Granma, sí, el mismo, sacó una noticia que te deja el moño parao.

Resulta que el Centro de Neurociencias de Cuba, que son los que saben del coco, soltó un bombazo. Están avisando a todo pulmón que quemar la basura en la calle, así, a la cañona, no es solo un reguero.

¡Es un veneno! Dicen que el humo ese suelta una pila de cosas malas que te atacan el cerebro y el sistema nervioso. ¡Una barbaridad!

Y la gente, ¿qué hace? Pues la quema, ¿verdad? Porque la basura se amontona por todas las esquinas y no hay quien la recoja. Es un cuento de nunca acabar y ahora con más drama.

Dónde y cuándo

Esto no es en una película, mi gente, esto está pasando ahora mismo, en tus narices, en los barrios de la Isla entera. El aviso salió el 24 de febrero de 2026, así que la cosa es fresquita.

Mientras tú pasas por la cola del pan o esperas la guagua, ves los montones de basura, a veces hasta con esa humarada que te pica los ojos.

Se ve por todas partes, desde La Habana hasta el último rincón, el mismo escenario: vertederos improvisados que parecen sacados de una película de terror. El hedor y el humo son parte del paisaje diario.

Por qué importa

¡Importa un montón! Esto no es chismecito de lavadero, esto es tu salud y la de los tuyos. Si el cerebro se daña, ¿qué nos queda?

Los niños son los que más sufren, que están en pleno desarrollo. La gente quema la basura porque no tiene otra.

Es entre vivir con ratas y moscas que traen enfermedades, o echarle candela y respirar el veneno ese que te ataca por dentro. ¡Qué dilema!

Es una trampa sin salida para el cubano de a pie. Además, lo que se quema, sea plástico o baterías, va soltando metales pesados y dioxinas que se quedan en el suelo y en el agua. Así que el problema no solo vuela, también se hunde.

Qué dicen las partes

El Centro de Neurociencias, por medio de Granma, dice clarito: al quemar plásticos o baterías, salen metales pesados y unas cosas llamadas dioxinas. Esas, según ellos, se te meten en la cabeza y te la revuelven.

Hablan de pérdida de memoria, problemas para que los niños aprendan y hasta chance de enfermedades del coco más adelante.

“Quemar un basurero no lo limpia, lo convierte en una fábrica de veneno”

, sentenciaron.

Pero la prensa oficial, curiosamente, no dice ni pío de los vertederos. Esos focos de ratones, cucarachas y mosquitos que te traen dengue y otras pestes.

Los vecinos, por su parte, se sienten entre la espada y la pared. No es que quieran quemar, es que no les dan otra opción.

Qué viene ahora

Ahora mismo, la cosa está en el aire, como el humo de la basura. Se esperan planes, soluciones, pero hasta ahora, puro “dificultades” en el discurso oficial.

Los camiones siguen rotos, la gasolina no aparece y los vertederos crecen como la mala hierba.

Hay que seguir con los ojos bien abiertos. La gente seguirá quemando si no le quitan la basura de la puerta, y la salud de todos sigue en la cuerda floja.

Este ciclo vicioso, donde la falta de recogida obliga a la quema y esta a su vez contamina más, parece que no tiene fin. O alguien hace algo de verdad, o el coco de los cubanos va a seguir con “salsa agria”.

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