¿Y ahora quién podrá defendernos? Periodista cubana desmenuza la crisis en la isla y deja a todos con la boca abierta

Periodista Camila Acosta detalla en TV española apagones extremos, protestas y represión en Cuba, pintando un cuadro sombrío de la isla.

¡Oye esto pa' que veas! Lo que se está cocinando en Cuba

Imagínate la vaina: la periodista cubana Camila Acosta se sentó a hablar con Risto Mejide, un presentador de España, y soltó la sopa. ¡Lo que está pasando en Cuba no es juego, señores! La cosa está más caliente que un café guayaba a las 5 de la mañana.

Ella contó que la isla se está ahogando en un mar de apagones que no acaban, la gente está saliendo a la calle a protestar con el alma en vilo, y a los periodistas independientes nos tienen bajo la lupa, sin dejarnos trabajar tranquilos.

¿Dónde fue el bochinche y cuándo se prendió el ventilador?

Todo esto se escuchó en un programa de televisión en España, con Risto Mejide preguntando. Camila, que trabaja en Cibercuba, pintó un cuadro bien oscuro de la isla. Dijo que el sistema eléctrico está hecho trizas. ¡Otra vez! Es el segundo colapso en menos de dos semanas.

Los culpables, según dicen, son las termoeléctricas viejas y que no hay combustible. ¡Pero ojo! Los apagones duran más de 100 horas seguidas en algunos sitios. ¿Te imaginas eso? Pues la gente, como es lógico, está que explota.

¿Y a mí por qué me importa este lío?

Porque la cosa en Cuba nos toca a todos, mi gente. Cuando el sistema eléctrico falla así, la vida se complica al mil por mil. La comida se daña, no hay agua, no hay forma de hacer nada.

Y cuando la gente se cansa de pasar trabajo, sale a la calle a gritar. Como pasó en Morón, Ciego de Ávila, donde la gente no aguantó más los apagones y la falta de cosas y salió a protestar. ¡Hasta se metieron en la sede del Partido Comunista!

Pero no solo se quejan de los apagones y la comida, también están pidiendo libertad y que las cosas cambien de verdad.

¿Qué dice uno y qué dice el otro?

Las autoridades dicen que la culpa es de las termoeléctricas viejas y la falta de combustible. Dicen que por eso hay tantos apagones. Por otro lado, la gente en la calle lo que pide es cambio y libertad.

Y para ponerle la tapa al pomo, a los periodistas que quieren contar lo que pasa los tienen vigilados, los detienen y no los dejan moverse. Camila misma contó que a ella la detuvieron en 2021 y la han vigilado recientemente. Es para que nadie se entere de lo que de verdad sucede.

¿Y ahora qué? ¿Qué se espera de este drama?

La cosa está tensa, señores. La economía sigue mal, falta de todo: combustible, comida, medicinas. El turismo tampoco ayuda mucho. La gente está harta y la presión sube y sube.

Lo que viene ahora es seguir de cerca cómo reacciona el gobierno y cómo sigue la gente en la calle. Si los apagones siguen o se resuelven, y si las protestas se calman o crecen. La verdad, está todo en el aire.

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