¿Y ahora qué? Trump le guiña un ojo a Irán y el petróleo se va de pico

El petróleo se desploma tras el anuncio de Donald Trump sobre posibles conversaciones con Irán, generando alivio temporal y volatilidad en los mercados energéticos globales.

¡Oye esto pa' que veas la jugada! El precio del petróleo se dio un tortazo bueno en los mercados internacionales. ¿La causa? El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, soltó una indirecta sobre la posibilidad de sentarse a hablar con Irán. ¡Imagínate el bochinche!

Esta señal de que quizás se dialoga, en vez de seguir con la guerra, le dio un respiro a los inversores. Y es que el crudo venía subiendo como espuma por el miedo a que cortaran el suministro mundial.

¿Dónde y cuándo pasó este meneo?

Esto se dio este martes 10 de marzo de 2026. El Brent, ese petróleo que todo el mundo mira, ¡bajó más de un 10%! Pasó de costar más de 120 dólares el barril a menos de 90. Y el West Texas Intermediate (WTI), el de Estados Unidos, ¡también se pegó la caída! Hasta el gas se enteró, porque los precios europeos bajaron un 16%.

Todo este meneo ocurrió después de que Trump dijera en una entrevista que había oído que Irán “tiene muchas ganas de hablar”. Pero ojo, que él pone sus condiciones: que Teherán ponga los términos. Esto fue un giro loco después de que el lunes amenazara con una respuesta “devastadora” si Irán intentaba bloquear el Estrecho de Ormuz, ¡una arteria clave para el petróleo!

¿Y por qué importa este rollo?

Bueno, esto importa porque demuestra lo sensible que está el mundo del petróleo a cualquier cosa que pase en Oriente Medio. La volatilidad de ahora mismo refleja la incertidumbre: ¿habrá guerra o habrá paz? Los precios más bajos del combustible pueden ser un alivio para los bolsillos, pero la amenaza sigue latente.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, Trump abre la puerta al diálogo, soltando una frase que parece suavizar las cosas. Por otro, el lunes lanzó advertencias militares serias. Irán, por su parte, está en medio de una operación militar conjunta con Estados Unidos e Israel, justificada por Washington para frenar su programa nuclear.

Los analistas dicen que esta caída es un respiro, pero que la cosa puede seguir moviéndose si la tensión no baja. Unos dicen que Trump quiere negociar, otros que es pura estrategia para presionar. Lo cierto es que nadie sabe para dónde va la cosa.

¿Qué viene ahora en esta novela?

Lo que está claro es que los mercados seguirán con el Jesús en la boca. Mientras no se resuelva el conflicto en Oriente Medio, el precio del petróleo y la seguridad energética estarán en vilo. Habrá que seguir de cerca los próximos movimientos de Trump, de Irán y de los aliados involucrados. ¡Esto todavía tiene mucho que contar!

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