¿Y tú supiste? ¡Cientos de cubanos rescatados en una ruta del infierno!

Brasil rescató a 189 cubanos, incluyendo niños y embarazadas, en una peligrosa ruta migratoria desde Guyana. Pagaron miles de dólares a traficantes.

¡Oye esto pa' que veas!

Imagínate tú, que las autoridades de Brasil andan con el alma en vilo otra vez. ¿Por qué? Porque se encontraron a 189 cubanos, ¡sí, ciento ochenta y nueve!, que estaban metidos en una ruta migratoria que da pavor, saliendo desde Guyana. Esto lo están llamando la 'Operación Ruta Segura', pero más bien parece una ruta del diablo, porque ahí te encuentras de todo: chamaquitos, mujeres esperando guaguas y viejitos, todos en una situación que te encoge el corazón, cayendo en las garras de gente mala que trafica con la desesperación.

Esto no fue un paseo por el Malecón, ¡qué va! La mayoría de la gente pagó hasta 2.800 dólares, ¡una millonada!, para que unos vivos los trajeran desde Guyana hasta Brasil. ¡Imagínate la desesperación para soltar esa plata!

¿Dónde fue la cosa y cuándo se puso fea?

Todo este drama se puso al rojo vivo en el estado de Roraima, ahí en Brasil, pegadito a la frontera. Fue en estos días, mientras las autoridades hacían una operación pa' meterle freno a esos traficantes que se aprovechan de la gente. Los reportes dicen que la travesía fue dura, dura. Varios de los rescatados andaban deshidratados, muertos de cansancio y hasta con problemas pa' respirar, producto de andar a pata por la selva, durmiendo poco y comiendo lo que aparecía, todo controlado por redes criminales.

¿Y esto por qué nos debe importar un pepino?

Bueno, sencillo. Roraima se ha vuelto el punto clave pa' esta gente que busca una salida. Los cubanos están saliendo de la isla a lo loco por la cosa económica que está cada vez peor, porque no hay trabajo, no hay futuro y la vida se pone cuesta arriba. Así que esta gente se lanza a caminos que son un peligro pa' la salud y pa'l bolsillo. Esto no es un problema de allá nada más, es un reflejo de la situación que se vive en Cuba, y a quién le cae el problema, pues a la gente que no tiene más remedio que arriesgarlo todo.

¿Qué dicen los que saben y los que no?

Las autoridades brasileñas están que trinan con este asunto y no paran de advertir sobre esos traficantes que se hacen un billete a costa del sufrimiento ajeno. Por otro lado, las organizaciones que ayudan a la gente insisten en que hay que proteger a estos viajeros y, lo más importante, hay que meterle mano a las causas que obligan a la gente a irse. Unos dicen que es culpa del gobierno, otros que son los contrabandistas, pero al final, los que sufren son los que van en el viaje.

Y después de esta novela, ¿qué toca?

Pues mira, lo que se ve es que esta historia no va a parar aquí. La búsqueda de una vida mejor fuera de Cuba sigue empujando a miles. Hay que estar pendiente a ver qué hacen las autoridades en Brasil, qué pasa con estos cubanos rescatados y si se toman medidas pa' que esta ruta no siga siendo un cementerio. Lo que sí está claro es que la incertidumbre y el peligro son el pan de cada día pa' los que deciden emprender esta aventura en busca de un futuro distinto.