Bodegas de Santa Clara al Ruido: ¡Arriba el Bolero Privado, Abajo el Lamento Estatal!
Santa Clara privatiza la gestión de 16 bodegas estatales, ofreciendo exenciones de alquiler y otros incentivos a los administradores privados.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! El Gobierno de Santa Clara se las trae y le va a entregar 16 bodegas de esas que están por ahí, las de la cola, a gente privada. La cosa es que los locales siguen siendo del Estado, pero alguien con chispa va a tener que meterle mano y ponerlas a jalar de verdad. ¡Un bochinche interesante se está armando en la Perla del Oriente!
Esto forma parte de un plan llamado “Mercado de Barrio” y buscan que los que sepan de esto, ya sean mipymes, cooperativas o hasta los cuentapropistas de toda la vida, le den un giro a estos sitios. La idea es que vuelvan a tener vida y le sirvan a la gente del barrio, pero con mano privada.
Dónde y cuándo
Esto está pasando en Santa Clara, la capital de Villa Clara, una ciudad que siempre está en el ojo del huracán. La licitación abrió hace poco y los interesados tienen hasta el 15 de septiembre para meter sus papeles. Imagina el calorcito de la ciudad, la gente en la guagua comentando, y las bodegas esperando quién les pone el alma.
Los locales que se apuntan son un montón: La Llave, Valle del Yabú, Aeropuerto, La Industrial, La Villareña, La Novedad, La Esquina, La Ideal, La Victoria, 9 de Abril, El Espejo, La Central, El Educado, Brisas del Oeste, La Gomera y Casilla La Cubera. ¡Unas cuantas para que la gente tenga donde ir a buscar la vida!
Por qué importa
Bueno, ¿y esto a quién le cae arriba? ¡A todos los que compran en esas bodegas, y a los que las van a administrar! El Estado dice que es para “rescatar la imagen” y que la comunidad no se quede en el aire. Pero seamos claros, la red estatal de comercio está más floja que un coco seco, y esto es un intento de que la cosa no se ahogue del todo.
Lo importante aquí es que el Estado, que es el dueño, le está dando una oportunidad a otros para que pongan el dinero y el sudor. Es una forma de decir: “Yo tengo el sitio, tú ponle el empeño y sácale la papa, pero hazlo bien”. A ver si con esto las estanterías vuelven a tener cosas y la gente no tiene que dar tantas vueltas.
Qué dicen las partes
La Empresa Municipal de Comercio de Santa Clara es la que está moviendo los hilos, abriendo la puerta a los que quieran meterse en este lío. Dicen que quieren mantener el enfoque social, como diciendo que no van a dejar a la gente en la calle.
Por otro lado, los que se animen a tomar las riendas saben que hay beneficios: hasta dos años sin pagar alquiler, ¡y si inviertes más, te dan dos años más de gracia! Además, les prometen ventajas fiscales y arancelarias. ¡Un dulce para que se animen!
Pero ojo, que no es barra libre. Hay que vender productos en pesos cubanos, y los precios deben ser entre un 10% y un 15% más bajos que en otros sitios parecidos. El Estado pone las reglas, pero la gente pone la gestión y el riesgo.
Qué viene ahora
Pues ahora viene la parte interesante. A ver quién se atreve a meterse en este baile. Un comité va a mirar todas las propuestas y decidirá quién se queda con qué bodega. La cosa está en el aire, pero lo que sí está claro es que el Estado no suelta la propiedad, solo la gestión.
Esto no es una apertura total, es más bien como una concesión. El Estado sigue mandando, pero los privados tendrán que hacer que las cosas funcionen. Habrá que ver si con esto la cosa mejora de verdad, o si es solo un parche para tapar un hueco enorme. El tiempo dirá si este “Mercado de Barrio” trae pan a la mesa o solo más promesas.