¡Bochinche gordo: preso político dice que la guagua de Cuba ya viró!
Roberto Pizano, un expreso político que sufrió 18 años de cárcel, jura que el fin del gobierno cubano está cerca. Desde Tampa, su testimonio prende la calle.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas, que es tremendo bochinche que nos llega desde Tampa. Roberto Pizano, un señor de 87 años que le tiene echada la culpa a la prisión por 18 años en Cuba y hasta sobrevivió un balazo en la cabeza, ¡está diciendo que el fin de la cosa esa en la isla ya viene!
Lo declaró con una tranquilidad que asombra, pero con una convicción que no hay quien la mueva. El tipo jura que “el final está cerca; es un modelo que no puede sostenerse”.
Dónde y cuándo
Este drama personal de Pizano empezó un 17 de febrero, pero del lejano 1961. El muchachito Roberto, que apenas pasaba los 20, cayó en una emboscada, recibió un balazo que le rozó la cabeza y se lo llevaron preso.
Allí estuvo casi dos décadas, viendo barbaridades y sufriendo lo indecible, incluso fue testigo de ejecuciones de gente inocente. Finalmente, en 1979, gracias a unos chanchullos con la Administración Carter, lo soltaron.
Ahora, desde su casa en Tampa, con su hijo Rafael traduciéndole al periodista Blake Phillips, este hombre está soltando la sopa con un peso que te deja pensativo.
Por qué importa
¡Esto no es un chismecito cualquiera, mi gente! Esto es la palabra de un tipo que lo vivió todo, que sintió el pulso de la cárcel cubana por casi veinte años. Que él, con esa experiencia encima, diga que el final está cerquita, ¡eso sí que te pone los pelos de punta!
Significa que la esperanza, aunque a veces se esconda, nunca muere. Y que el cansancio del pueblo, ese que se ve en la cola del pollo y en los apagones, tiene eco hasta en los que más han sufrido, como este valiente.
Qué dicen las partes
Según Pizano, el revolú social del 2021 fue una señal bien clara de que la gente ya no le tiene miedo a nada. ¡Y tiene razón el viejo! Aquella explosión demostró que el cubano está harto.
Además, el desastre de la economía actual y las movidas que ha hecho el presidente Donald Trump, dice él, están creando un caldo de cultivo que puede reventar en cualquier momento. No es poca cosa lo que este hombre ve venir.
Qué viene ahora
Ahora, la mirada de Pizano está clavada en el horizonte, esperando ver una Cuba libre, sin esa soga al cuello. Él no quiere cargos ni aplausos, solo volver a su tierra y compartir lo que aprendió sobre la democracia y la vida en libertad.
Quiere ver a su gente viviendo sin miedo, con dignidad y derechos plenos, ¡como se merecen! Es una esperanza que lleva 65 años de historia, 18 de prisión y casi nueve décadas de vida. Y si este viejo lo dice, ¡habrá que hacerle caso! La guagua está cogiendo candela.