¡Bochinche en La Habana! Papá 'apaga' a su bebé a sillazos y la deja pa'l 'cacho'

Tragedia en La Habana: bebé de 11 meses en estado crítico tras ser agredida por su padre. Madre denuncia violencia y presunta liberación del agresor.

¡Oye esto pa' que veas!

Tremenda vaina se formó en La Habana, mijo. Una bebita de apenas 11 meses está en un hilo, más grave que un diputado en campaña. Dicen que el responsable es nada menos que su propio papá. ¡Imagínate tú! La cosa se puso fea el 12 de agosto en San Miguel del Padrón, y la mamá de la criatura está que no se cambia por nadie.

Según cuenta la mami, el tipo este, que se llama Yoandris Montes Álvarez, se le viró cuando ella le dijo que se largara de la casa. Y pa' rematar, agarra un banco de madera y ¡zas! A darle a la pobre niñita.

¿Dónde fue el relajo y cuándo?

Todo este desastre pasó en la misma casa, allá en San Miguel del Padrón, La Habana. Fue el 12 de agosto. La mamá, después de ver la barbaridad, agarró a la bebé, Merliah de la Caridad Montes González, y salió disparada pa'l hospital.

Al llegar al hospital, se enteró de otra cosa rara: parece que quemaron unas cosas de la familia. ¡Vaya usted a saber para qué!

¿Y a quién le cae esto encima?

Pues mira, a la pobre bebé le cayó encima el peso de la crueldad. La dejaron tan mal que dicen que necesita otra operación para ponerle una pieza de platino en la cabeza. Le quitaron un pedazo de hueso por el golpe. Un papá pa' qué te cuento...

Y lo peor, la mami dice que el agresor, el papá, lo metieron preso un ratico, pero ¡al ratico lo soltaron! Siete días estuvo en el Técnico de Acosta y después pa' fuera. La mamá hasta fue a la Fiscalía, y le dijeron que la soltada fue un 'error'. ¡Un error, dice ella! Y el tipo, según dice, anda libre.

¿Qué dicen los involucrados?

Bueno, por un lado, está el relato desesperado de la madre, que es la que está contando todo este drama. Por otro lado, está el silencio de las autoridades o lo que sea que esté pasando con Yoandris Montes Álvarez, el presunto agresor, que según la denuncia, anda suelto.

No hay versión oficial de los hechos ni nada parecido. Todo esto está en el aire, esperando que las autoridades pongan orden, aclaren todo y vean quién tiene que responder por esta barbaridad.

¿Y ahora qué?

La bebé sigue en estado delicado, con el peligro encima y esperando esa segunda operación. La madre, pegada a su hija, seguramente rezando y esperando justicia.

Por el lado del papá, pues la madre insiste en que está libre, lo que pone a cualquiera de los nervios. Habrá que ver qué deciden las autoridades, si es que deciden algo, para proteger a la niña y, si es cierto todo lo que se cuenta, que pague por el daño hecho.