¿¡Qué Palo es Ese!? Balcón se Viene Abajo en La Habana y Deja a una Mujer Pa'l Hospital

Un balcón colapsó en La Habana Vieja, hiriendo gravemente a una mujer. El incidente añade preocupación por el estado de las edificaciones antiguas en la capital.

¡Oye esto pa' que veas!

Imagínate, el mismísimo viernes, un pedazo de edificio en La Habana Vieja se despide de la nada. Cayó un balcón ahí mismo, cerca de los cajeros automáticos de Cuba y Teniente Rey. Un bochinche que nadie se esperaba, ¡zas!, y la estructura cede.

La gente haciendo sus diligencias, sacando su pesito, y de repente, ¡ruido y escombros pa' abajo! Un susto tremendo se formó en el lugar, porque uno nunca sabe con estas construcciones viejas.

¿Dónde fue la cosa y cuándo?

Pasó en La Habana Vieja, ese barrio lleno de historia y de edificios que piden gritos una mano. Fue este viernes, justo en esa esquina de Cuba y Teniente Rey, un punto caliente con los cajeros siempre llenos de gente.

El sol pegando, la gente haciendo su cola, y de repente, ese susto. El momento exacto, un relámpago, el pedazo de balcón se vino abajo. Por suerte, la cosa no fue peor y solo una persona resultó afectada.

¿Y a quién le cae esto encima?

Pues mira, esto le cae encima a cualquiera que pase por ahí, a la gente que vive en La Habana Vieja y a todos los que se preocupan por cómo se está cayendo la ciudad a pedazos. Edificios viejos, que aguantan lo que les echen, pero hasta ahí.

Esta gente que vive en construcciones así, siempre con el Jesús en la boca, esperando el próximo susto. Es un tema de seguridad, de vivir tranquilo, y esto, la verdad, pone los nervios de punta.

¿Qué dicen las partes?

Bueno, los testigos, que son los que vieron el chivatazo, dicen que el golpe fue seco y rápido. La gente que estaba cerca se asustó, pero por lo menos no hubo más heridos graves que la pobre señora que se llevó la peor parte.

Hasta ahora, ni el gobierno ni los responsables del edificio han dicho mucho. La policía acordonó la zona, quitaron los escombros y están viendo qué pasa. Pero oficial, lo que se dice oficial, poco se sabe.

¿Y ahora qué?

Ahora, la gente se queda mirando ese edificio, a ver si no se cae otro pedazo. Las autoridades están metidas, claro, inspeccionando y viendo qué hacer con esa mole vieja que parece que ya no aguanta más.

Habrá que estar pendientes, porque en La Habana Vieja, con tantos edificios así, uno nunca sabe cuándo puede ocurrir otro desastre. A ver si ponen cartas en el asunto antes de que sea tarde.

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