¡Azúcar! Niños Cubanos Lloran de Alegría por Ayuda de EE.UU.
Niños cubanos reaccionan con euforia al recibir un paquete de ayuda de EE.UU., especialmente al encontrar azúcar. La escena se viraliza.
¡Tremendo bochinche en La Habana!
Imagínate la escena, mi gente: una familia cubana recibe un paquete de ayuda enviado desde los Estados Unidos. Lo tremendo del asunto es que el video de los niños abriendo la caja se volvió viral, ¡conmoviendo a todo el mundo en las redes!
La mamá, Elen Guevara, fue la que subió el video a Facebook, agradeciendo a las monjitas que hicieron posible que la caja llegara a su casa. En la grabación se ve a los chiquitos descubriendo lo que hay dentro, uno por uno. Pero el momento cumbre, ¡el que se llevó todos los aplausos y comentarios!, fue cuando uno de los niños, al ver el último producto, soltó un grito de pura alegría: “¡Azúuuuuucar!”.
¿De dónde salió esa ayuda y qué traía?
Resulta que este paquete es parte de una iniciativa que anda por los 100 millones de dólares, impulsada nada menos que por el secretario de Estado Marco Rubio. La cosa se está canalizando a través de organizaciones como Catholic Relief Services y Cáritas Cuba, además de la Iglesia Católica.
Los primeros envíos no son cualquier cosita. Traen comida, cosas de higiene, hasta equipos médicos. Hablamos de productos como arroz, frijoles, aceite, azúcar, pasta, conservas y jabones. Todo esto se está entregando a través de redes de voluntarios religiosos, quienes se encargan de llevar los paquetes a las familias que más lo necesitan. Están priorizando a los ancianos que viven solos, a las embarazadas, a la gente con discapacidad y, por supuesto, a los hogares con niños.
Y el gobierno cubano, ¿qué dice?
Claro, como en botica, hay de todo. Las autoridades cubanas no ven esto con tan buenos ojos. Han dicho que esta iniciativa tiene tintes políticos y que la ayuda internacional, en su opinión, debería pasar por las manos del Estado.
Mientras la discusión sobre cómo se maneja esta asistencia sigue su curso, el video de los niños y su grito de “¡Azúcar!” se convirtió en la prueba más clara del impacto que estos productos básicos tienen en las familias que la están pasando mal por la economía en la isla.
¿Qué se espera ahora?
La entrega de estos paquetes y la ayuda enviada desde el exterior va a seguir. El debate sobre su gestión también. Pero lo que sí está claro es que para estas familias, cada paquete que llega es un respiro y una alegría inmensa.
Lo que sí queda en el aire es cómo se va a desarrollar este programa a futuro y si habrá algún tipo de entendimiento entre las partes involucradas. Por ahora, la imagen de esos niños felices con su caja de ayuda es lo que resuena.