¡Ay, Putin! ¡Casi cinco años de guerra en Ucrania y la cosa ni fu ni fa!
Después de casi cinco años, la guerra en Ucrania sigue más estancada que guagua en loma. Rusia no avanza, Ucrania resiste, y el bochinche no tiene fin.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas, socio! Hace ya casi cinco años que el presidente Vladimir Putin mandó a sus tropas pa' Ucrania.
La idea era poner a Kyiv de rodillas rapidito, pero ¡ay, madre! la cosa se ha quedado más estancada que guagua en el Malecón en hora pico.
El Kremlin sigue diciendo que Ucrania está por colapsar, pero la verdad es que los rusos apenas avanzan. Imagínate, en algunos lugares como Pokrovsk, ¡dicen que caminan unos pocos metros al día!
Eso sí, con un costo humano y material que te pone los pelos de punta. No hay manera de doblegar al gallo ucraniano.
Dónde y cuándo
Este novelón empezó en febrero de 2022 y ya estamos en 2026, así que échale tú la cuenta.
La bronca está centrada en el este y el sur de Ucrania. Los ucranianos, con ayuda de tecnología de satélite como la de Starlink (esa misma del Elon Musk), han logrado mantener sus posiciones y hasta recuperar algunos pedacitos de tierra.
Es una guerra que se vive metro a metro, con el frío calando los huesos y la tensión en el aire.
Por qué importa
¡Esto es un desastre que le cae arriba a todo el mundo! Para Rusia, cada metro de avance es un cementerio, con decenas de miles de bajas al mes.
Y para Ucrania, es vivir bajo bombardeos constantes, sin luz, sin agua, con el invierno mordiendo. Millones de personas han sufrido y están al pie del cañón, demostrando una resistencia de otro nivel.
Además, el bochinche ha puesto a bailar al mundo entero. Los gobiernos de Estados Unidos y Europa están con Ucrania, aunque por debajo del telón hay sus tensiones y jaleos con los costos y el tiempo que lleva el conflicto.
Qué dicen las partes
Desde Moscú, Putin y los suyos exigen que Ucrania se retire de Donetsk, como si nada. ¡Como si fuera tan fácil!
Pero el presidente ucraniano Zelenskyy y su gente no se rinden. Insisten en que van a seguir peleando hasta el final y que la resistencia sigue más viva que nunca.
Las inteligencias de Occidente, esas que todo lo saben, cuchichean que Rusia necesitaría una barbaridad de tiempo y todavía más bajas para lograr lo que quiere. ¡Un disparate!
Mientras tanto, aunque a veces el expresidente Donald Trump haya puesto la cara de "no sé, no me meto", Estados Unidos sigue mandando armas. Y Europa, aunque le duela el bolsillo, también echa una mano.
Qué viene ahora
Así como lo ves, socio, esta guerra no pinta para terminar mañana. Lo que tenemos es un conflicto de desgaste, de esos que te sacan el jugo poco a poco.
Ahora es más una guerra de drones y artillería, donde cada bando busca hacerle el mayor daño posible al otro. Los drones son los reyes del campo de batalla, causando un montón de bajas sin que nadie los vea venir.
Ucrania quiere que Rusia pague tan caro que no le quede más remedio que sentarse a negociar de verdad. Pero la verdad es que ellos también están cansados.
La cosa es que no hay un final claro a la vista. Es un estira y encoge donde nadie cede y el precio es altísimo. ¡A seguir pegados a la radio bemba!