¡Ay, mi madre! ¡Juez devuelve el pastel y la I-220A sigue bailando sola!
El 11º Circuito mandó pa' atrás los casos de cubanos con I-220A, dejando a miles en un limbo. La espera sigue, sin saber si podrán ajustar su estatus migratorio. ¡Un bochorno!
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que te enteres! La Corte de Apelaciones del 11º Circuito, los que deciden de verdad, se hicieron los suecos con los cubanos de la I-220A. ¡Ni sí, ni no, ni un pepino!
Mandaron todos los casos pa’ atrás, a la corte de abajo. Es como que te devuelvan el plato y te digan: "Vuelve luego". Miles de cubanos, con la vida en el aire, sin saber pa' dónde agarrarse. ¡Un abuso, te lo digo yo!
Dónde y cuándo
Esto que te cuento no es de oídas, pasó aquí en los tribunales de Estados Unidos. La bomba estalló el lunes 23 de febrero de 2026. ¡Así que es la última, calientica!
El periodista Mario Vallejo fue el que lo soltó, como quien te da el chisme más gordo en la esquina. La gente esperando un sí o un no, y lo que reciben es un "vuelva usted mañana". ¡Pura indignación!
Por qué importa
¿Y por qué es esto un drama? ¡Coño, porque es la fe de miles de cubanos! Gente que lleva años aquí, partiéndose el lomo, y ahora los dejan en la calle sin una respuesta clara.
La I-220A no es lo mismo que el "parole", y esa diferencia, que parece chiquita, les cierra la puerta. Ahora dependen del humor del juez, en un tira y encoge que nadie entiende. ¡Una locura!
Qué dicen las partes
La Corte dice que prefiere que la corte de abajo "aclare los papeles" antes de decidir. ¡Eso es darle más vueltas al mismo trompo! Dicen que es "prudencia", yo digo que es marear la perdiz.
Los abogados, que son los que saben de leyes, están pidiendo a gritos que el USCIS y el Congreso pongan las cosas en blanco y negro. Quieren reglas claras para no seguir jodiendo a los que están legales. ¡Ya basta de enredos!
Qué viene ahora
Así que, ¿qué pasa ahora con este lío? Pues más de lo mismo: a esperar. Los casos regresan y el limbo de la I-220A no se mueve un milímetro. No se ve una luz al final del túnel todavía.
Pero una cosa es segura: la presión va a seguir subiendo para que esta gente ponga orden. Esto va a seguir dando de qué hablar, así que hay que estar con el ojo pelao y la oreja bien puesta. ¡El bochinche no termina!