¡Ay, Matanzas! Abren Pastorita con Precios que Te Dejan el Bolsillo Llorando

En Matanzas, la tienda Pastorita reabrió sus puertas con productos en divisas a precios estratosféricos. La gente está que bota humo, indignada y pidiendo que mejor la cierren de nuevo.

Qué pasó

¡Atención, Matanzas! ¿Ustedes saben lo último que ha pasado? Parece que la tienda Pastorita, esa que conocemos de toda la vida, ha reabierto sus puertas y, aunque parezca una buena nueva, la cosa se ha puesto de candela en todas las redes sociales.

Imagínense la escena: estantes que antes estaban vacíos, ahora lucen repletos con todo tipo de alimentos y productos de aseo. Uno pensaría, “¡Qué maravilla!”, hasta que te das cuenta del detalle: todo se vende en moneda fuerte, en dólares o euros, mientras el cubano de a pie sigue cobrando en pesos.

La página oficial de Tiendas Caribe Matanzas, con una alegría que algunos no comparten, anunció la reapertura “con un nuevo servicio de ventas” y “muy buena aceptación”. Pero, para muchos, la única aceptación fue un nudo en el estómago y la indignación.

Dónde y cuándo

Los hechos son frescos como pan caliente, del viernes 20 de febrero de 2026. El epicentro del bochinche fue la propia ciudad de Matanzas, específicamente en el punto de venta estatal conocido como Pastorita.

Aquí viene la clave: en esta tienda tan “moderna”, se puede pagar usando tarjetas asociadas a divisas internacionales, como las famosas VISA y MasterCard, o incluso la rusa MIR. También aceptan las tarjetas nacionales AIS, Viajero y Clásica, pero siempre y cuando tengan divisas detrás.

Las fotos, que volaron por todos los grupos de WhatsApp, mostraban la realidad sin filtros. Por ejemplo, una caja de muslos de pollo, tan anhelada, costaba la friolera de 29.00 USD. Un paquete de pollo a 11.85 USD, jamón a 14.00 USD, y hasta el picadillo, el humilde picadillo, desde 1.20 USD. ¡Para temblar!

Por qué importa

¿Y por qué todo este alboroto? Sencillo. Mientras la gran mayoría de la población cubana lucha día a día con salarios en pesos cubanos que no alcanzan ni para un chicle, estas tiendas “especiales” aparecen como oasis para una minoría.

Esto crea una brecha que ya se siente en la piel. Por un lado, están los que tienen familia afuera que les manda remesas, o los que de alguna forma acceden a la moneda extranjera. Por otro, está el resto, la inmensa mayoría, que solo puede mirar con impotencia esos estantes llenos.

La gente lo ve como una contradicción brutal. Mientras al cuentapropista se le critica por poner precios “altos”, el propio Estado abre tiendas con valores en dólares que son simplemente imposibles para el sueldo de cualquier trabajador normal. Es una burla que duele en el alma.

Qué dicen las partes

Oficialmente, Tiendas Caribe Matanzas pinta el cuadro color de rosa. Hablan de un “nuevo servicio” y una “muy buena aceptación”. Como si el simple hecho de que haya productos justificara los precios o la moneda.

Pero la voz de la calle es un coro de indignación. En los comentarios, se lee de todo: “Pregunta: ¿y cuándo nos van a pagar en la moneda en que venden esa gama de productos?”, o el rotundo “Si quieren, vuelvan a cerrar con esos precios”.

Algunos hasta sugieren que estos productos podrían venir de donaciones, lo que añadiría más leña al fuego de la rabia popular. Y aunque muchos critican, la desesperación es tan grande que otros preguntan por la dirección exacta y los métodos de pago, buscando una aguja en un pajar.

Qué viene ahora

Entonces, ¿qué se espera después de este tejemaneje? Pues, lo más probable es que la tienda Pastorita siga abierta, siendo un termómetro de la desigualdad que hierve a fuego lento.

Este incidente, lejos de ser una noticia alegre, se ha convertido en un símbolo de la profunda división entre quienes pueden comprar en divisas y los que, por desgracia, solo les queda la opción de mirar y soñar.

La polémica de Pastorita es solo una muestra más del malestar que se respira en Cuba. Con los apagones, la crisis energética y la escasez generalizada, este tipo de reaperturas solo echan sal a una herida que no cicatriza. Hay que estar pendientes, porque esta historia, como todo buen bochinche, seguro que tendrá más capítulos.

Más noticias