¿Se apaga un motor en pleno vuelo? ¡Avión de United regresa a LAX como alma que lleva el diablo!
Un avión de United Airlines regresó a Los Ángeles tras fallo de motor. Aterrizaje de emergencia sin heridos, pero con imágenes de motor dañado. Investigación en curso.
¡Oye esto pa' que veas! Tremendo susto se llevó uno de los aviones de United Airlines.
Imagínate, poco después de despegar del Aeropuerto de Los Ángeles, ¡zas!, uno de los motores empieza a dar problemas. La cosa se puso tensa y la tripulación, ¡veloz como rayo!, activó los protocolos de emergencia.
Mira que las imágenes que andan rodando por ahí se ve el motor con unos golpes que dan qué pensar. La gente en las redes sociales, como siempre, ¡a darle al coco!
¿Dónde y cuándo fue el bochinche?
Esto pasó recién salido de Los Ángeles, en Estados Unidos. La nave, una de esas de United Airlines, apenas estaba cogiendo altura cuando se presentó el lío. La torre de control, al tanto de todo, vio cómo los pilotos avisaban de la falla en uno de los motores.
Por suerte, los pilotos son duros en esto y, siguiendo las reglas de aviación, decidieron que lo más seguro era dar la vuelta y aterrizar de nuevo en el mismo aeropuerto de donde salieron. ¡Un aterrizaje de esos que te dejan el corazón en un puño, pero sin heridos!
¿Y esto por qué importa, compadre?
Pues mira, aunque parezca de película, esto demuestra que los aviones están hechos para aguantar vainas así. Si falla un motor, la nave puede seguir volando y los pilotos están entrenados para controlar la situación y aterrizar sanos y salvos.
Es una prueba de que los protocolos de seguridad funcionan y que la gente que maneja esas naves sabe lo que hace cuando se pone la cosa fea. ¡Un susto que no pasó a mayores gracias a la profesionalidad!
¿Qué dicen las partes involucradas?
Hasta ahora, United Airlines no ha soltado prenda sobre la causa exacta de la falla del motor. Seguramente van a meterle mano unos técnicos pa' ver qué fue lo que pasó de verdad. Lo que sí está claro es que ese avión no vuela más hasta que lo revisen de arriba a abajo y digan que está al cien por cien seguro.
A los pasajeros, ¡qué te digo!, los montaron en otros vuelos pa' que siguieran su camino. Y la gente del aeropuerto, claro, echando una mano en todo lo que era inspección y coordinación después del aterrizaje de emergencia.
¿Y ahora qué se espera?
Bueno, lo que toca es esperar a que los expertos digan qué fue lo que pasó con ese motor. Mientras tanto, el avión se queda quieto. Lo importante es que todos salieron bien y que se demostró que la seguridad aérea se toma en serio, ¡hasta en los sustos!