¿Cuatro pa' la saca: Familia australiana alumbra cuatrillizas idénticas y el mundo se queda boquiabierto!

Una familia australiana dio la bienvenida a cuatro niñas idénticas concebidas naturalmente. Un milagro médico con una probabilidad de 1 en 15 millones.

¡Qué se armó en Australia!

Oye esto pa' que veas, que en Brisbane, Australia, una familia se las vio negras y al final salió con cuatro regalitos idénticos. ¡Sí, cuatrillizas! Y lo más loco es que no fue con ayuda de la ciencia, sino que salieron de forma natural. La cosa esta tan rara que dicen que pasa una vez en 15 millones de embarazos. ¡Imagínate el bochinche en esa casa!

¿Dónde fue la cosa y cuándo?

Todo este lío pasó en el Hospital Real para Mujeres de Brisbane. El día oficial fue el 14 de julio, pero las nenas nacieron a las 28 semanas y cuatro días, así que todavía andan en la incubadora. Los papás, Jenitar Na'amoana (que tiene 34 años) y su marido Jortham, ya tenían cuatro hijos en casa, así que de repente pasaron de ser una familia de seis a una de ¡diez! La cosa se puso seria, y a Jenitar la tuvieron en el hospital desde la semana 25, dándole vueltas y vueltas para que todo saliera bien.

¿Y esto a quién le importa?

Pues mira, esto importa porque tener cuatro niñas idénticas, y encima que se criaron en la misma placenta, ¡eso es de película! La medicina se queda con la boca abierta porque no es fácil que esto pase. Para los papás, esto es un cambio radical: más pañales, más biberones, más risas y más líos. Ya están hasta buscando una guagua pa' poder mover a toda la prole junta. ¡Un problemón feliz, señores!

¿Qué dicen las partes?

Los médicos, esos que saben de estas cosas, dicen que están impresionados. La doctora Alexa Bendall, que estuvo al pie del cañón, dijo que llegar a las 28 semanas fue un triunfo. Los papás, pues, imagínate, entre el susto y la alegría, están viviendo una locura hermosa. Las niñas, que ya tienen nombres (Emily, Harriet, Catherine y Alexa, ¡como la doctora!), van evolucionando bien en la unidad de neonatos.

¿Y ahora qué?

Ahora lo que toca es esperar a que las cuatro chiquitas crezcan un poquito más en el hospital. Los papás, con el corazón contento pero los bolsillos temblando, ya saben que esta es una aventura que apenas empieza. La familia Na'amoana se ha convertido en un ejemplo de que en la vida pasan cosas tan extraordinarias que ni la ciencia se las espera. ¡A ver qué más nos depara esta historia de cuatrillizas salidas del mismísimo molde!