¿Y el café pa' cuándo? Precios por las nubes y el cubano sin su colada matutina
El café en Cuba se dispara. Precios imposibles para el cubano promedio debido a importaciones y alza del dólar, sumándose a la crisis general.
¡Oye esto pa' que veas lo que está pasando con el café!
Parece que el cafecito que nos da energía por la mañana se está poniendo más caro que oro molido en Cuba. Los precios andan por las nubes, y el cubano de a pie no sabe si reír o llorar, porque con la crisis que hay, esto es un golpe más al bolsillo.
El asunto es que aquí dependemos casi todito de que nos traigan el café de afuera. Y cuando los precios allá suben, o cuando el dólar aquí se pone chivúo en la calle, ¡zas!, el café en tu taza te cuesta un ojo de la cara.
¿Y esto dónde y cuándo se puso así?
Esto es ahora mismo, finales de febrero y principios de marzo de 2026. Fíjate, en el sector privado, un paquete de café ya te cuesta más de 2000 pesos cubanos. Si buscas uno bueno, de marca, como el Cubita, ¡un kilo te sale en 4000 pesos! Eso es un dineral, ¡casi un tercio del salario que se cobra en promedio!
Y la cosa no es solo aquí. Parte de ese café que venden los cuentapropistas viene de Estados Unidos, donde también ha subido un montón. ¡En agosto pasado subió un 21% de golpe! Imagínate, el mayor aumento anual desde 1997.
¿Y por qué carajo está pasando esto?
Bueno, al principio le echaron la culpa a unos aranceles que pusieron a países como Brasil, Colombia y Vietnam. Pero aunque quitaron eso, el tiempo no ayudó. Hubo sequías en Vietnam, lluvias caídas en Indonesia y poca agua en Brasil. ¡Todo eso afecta la producción mundial y hace que el café cueste más caro en todas partes!
Y para rematar, el dólar aquí en Cuba se ha puesto por las nubes, ¡pasó los 500 pesos! Así que todo lo que hay que importar, desde el café hasta cualquier otra cosa, nos sale mucho más caro.
¿Qué dice la gente y qué dicen los que venden?
Bueno, la gente lo que está es asustada, porque el café no es un lujo, es casi una necesidad para empezar el día. Los que lo venden, sobre todo los negocios privados, pues tienen que subir el precio porque si no, no sacan ni pa' venderlo. No hay muchas opciones.
Del lado del gobierno, no se ve que estén haciendo algo para que el café sea más barato o para que haya más disponible. El suministro por las vías estatales sigue igual, limitado.
¿Y ahora qué? ¿Nos quedamos sin café?
Pues mira, lo que se ve venir es que el café seguirá siendo un artículo de lujo. Esto se suma a todo lo demás que está caro: el transporte, la luz, la gasolina... todo es un problema.
Habrá que estar pendientes a ver si de alguna manera consiguen estabilizar los precios o que llegue más café a buen precio. Pero por ahora, el panorama no es muy alentador para el bolsillo cubano.