¡Se formó el bochinche en Playa! Ladrón a palos y amarrado a un árbol tras atraco frustrado
En Playa, La Habana, un intento de robo terminó con el ladrón amarrado a un árbol y fuertemente golpeado hasta el punto de casi ser linchado.
¡Oye esto pa' que veas! La que se formó en Playa...
Mira, que te voy a contar. Por allá por Playa, una tarde cualquiera, un tipo se creyó el dueño de la calle y se le viró a una muchacha. Quiso quitarle la cartera, ¡zas!, como si nada. Pero la cosa no le salió como esperaba, ¡y de qué manera!
La gente, que estaba ahí mismo, no se quedó de brazos cruzados. Se armó tremendo lío, y el que quería robar se encontró con más de un puño y más de una patada encima.
¿Dónde fue el relajo y cuándo?
Esto pasó hace poco, un jueves, como a la una de la tarde. La calle estaba calientica, entre la 48 y la 33, en Playa, La Habana. El sol quemaba y, pa' colmo, la luz se había ido hacía rato, más de 35 horas decían algunos. Imagínate el cuadro: calor, oscuridad y de repente, un atraco que termina en pelea campal.
Los que vieron todo contaron que el ladrón, después de que lo agarraron, lo amarraron a un árbol. ¡Como si fuera un premio! Y ahí le dieron hasta que se cansaron, hasta que le dejaron la cara como un mapa.
¿Y a quién le cae esto arriba?
Bueno, a la pobre muchacha que casi la roban, ¡claro! Y a todos los vecinos que se cansaron de tanta fechoría. Esto importa porque demuestra que la paciencia tiene un límite, y que cuando la cosa se pone fea, la gente se defiende.
Además, esto pone a pensar en la seguridad. ¿Qué está pasando que la gente se ve en la necesidad de hacer estas cosas? ¿O es que la impunidad se está acabando a golpes?
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, el actor Alejandro Palomino, que estaba cerca, contó toda la historia. Dijo que el tipo recibió su merecido, hasta temió que lo lincharan. Llamaron a la policía, que se demoró un poco en llegar. Cuando los agentes por fin aparecieron, se llevaron al golpeado para la estación.
Nadie sabe qué dijo el ladrón, o si pudo decir algo con la cara hinchada. Lo que sí se sabe es que la gente no aguantó más y actuó.
¿Y ahora qué?
Ahora, al tipo que intentó robar le toca enfrentar las consecuencias. La policía se lo llevó, y habrá que ver si le dan atención médica para esas heridas que le dejaron.
Mientras tanto, la gente sigue hablando del apagón eterno y de cómo se las arreglan en la isla. Y queda la pregunta en el aire: ¿seguirán las cosas así o esto fue una señal de que algo está cambiando?