¿Ataque Nocturno en La Habana? Un Activista y su Sobrino Lesionados en Misterioso Incidente con Piedras

Activista cubano Yankiel Fernández denuncia ataque con piedras en La Habana mientras viajaba con su sobrino, causando daños y una lesión.

¡Oye esto pa' que veas!

Mira, que la cosa se pone fea en La Habana, y no es cuento de camino. El activista Yankiel Fernández soltó la sopa en Facebook, contando un susto que se llevó de noche, ¡y ni más ni menos que con un niño al lado! Dice él que le cayeron a pedradas, ¡como si fuera un blanco!

Que él y su sobrino de 11 años iban tranquilos, como quien va pa' la casa, y de repente, ¡zas! Un par de tipos se le tiran a lanzarles piedras. Esto pasó en plena avenida, oscurito, y el susto no se lo quita nadie. Por suerte, el chamaquito no le pasó nada grave, pero el susto, ¡uf! Y la mano de Yankiel, ¡ayayay!

¿Dónde fue la cosa y cuándo?

Esto se puso caliente el martes 18 de agosto de 2026, pa' ser exactos, como a las 10:10 de la noche. Imagínate, en la avenida 51, cerca de ese Instituto Técnico Militar, ¡un sitio que uno cree que es tranquilo! La calle estaba más oscura que un sótano, y de la nada, salieron los que lanzaron las piedras. Ellos no pararon, ¡ni porque sabían que había un niño allí! ¡Qué barbaridad!

¿Y esto a quién le afecta? ¿Por qué lo cuentan?

Pues mira, esto importa porque nadie quiere andar por ahí con miedo, ¿verdad? Si un activista y un niño no pueden andar en la calle sin que les tiren piedras, ¿tú crees que uno va a estar tranquilo? Yankiel dice que lo contó porque le preocupa la seguridad en la capital. Que las calles están mal alumbradas, que el ambiente está deteriorado, y la gente anda como con el alma en vilo.

Esto no es solo un susto pa' él, es una señal de que algo no anda bien con la seguridad de todos los cubanos que andan a oscuras. Es la sensación esa de que uno no está seguro ni en su propia ciudad.

¿Qué dicen unos y otros?

Bueno, por ahora, solo se sabe lo que dice Yankiel, que es el que se llevó el golpe. Él cuenta su versión de los hechos, lo que vio y lo que sintió. Hasta ahora, no se sabe si detuvieron a los que tiraron las piedras, ni si las autoridades han dicho algo oficial sobre el asunto. Es como cuando uno oye el chisme, que sabe lo que dice el que lo vivió, pero de ahí a que haya una confirmación, ¡un trecho largo!

En las redes, la gente comenta que han oído de cosas parecidas en otros lugares, pero tampoco hay datos concretos. Así que, por ahora, nos quedamos con el relato del afectado y la preocupación generalizada.

¿Y ahora qué se espera?

Pues mira, la cosa queda en el aire. Lo que queda claro es la preocupación por la seguridad. Habrá que ver si las autoridades toman cartas en el asunto y si se investiga bien lo que pasó. También es importante que se mejore la iluminación en las calles, porque eso, según Yankiel, es parte del problema. Por ahora, solo queda seguir de cerca lo que pase y esperar que no se repitan estos incidentes tan feos.

Y sobre todo, que la gente pueda andar tranquila por las calles, de día y de noche, sin tener que temer que le caigan encima a pedradas. ¡Eso es lo que todos queremos!