¿Y el cajero se lo llevó la oscuridad? ¡Asaltan banco en La Habana en pleno apagón!

Un banco en La Habana fue asaltado en medio de un apagón, justo antes del pago de pensiones, generando alarma entre los jubilados.

¡Oye esto pa' que veas!

Imagínate la escena: la noche cayendo, la oscuridad tragándose el barrio entero por un apagón, y en medio de ese relajo, ¡zas!, que asaltan una sucursal del Banco Metropolitano. ¡Sí, señores, en Lawton, La Habana! La gente no daba crédito. Esto pasó el lunes, y el asunto es que justo ahora, cuando los jubilados van a cobrar su pensioncita, se encuentran con el banco cerrado. ¡Vaya telón se les puso!

Los vivos que se metieron, según cuentan por ahí y verificó 14ymedio, aprovecharon que no había luz pa' forzar el cajero automático. Los vecinos de la calle Dolores con 18 vieron la noche negra y seguro pensaron que era un apagón más, pero ¡qué va! Era el momento perfecto pa' hacer de las suyas.

¿Dónde fue el bochinche y cuándo?

El escenario fue la sucursal del Banco Metropolitano en la esquina de Dolores y 18, allá en Lawton, La Habana. El show se armó el lunes por la noche, justo cuando las luces se fueron y la zona quedó a oscuras, como boca de lobo. Los vecinos, claro, se dieron cuenta de que algo raro pasaba, pero con el apagón, poco se podía hacer.

Al día siguiente, el martes, la gente fue a buscar su dinero y ¡pum! La puerta cerrada. Sin explicaciones, sin nada. Un detalle que no ayuda es que justo ese día tocaba cobrar la pensión, y como ustedes saben, en Cuba, cuando toca cobrar, la fila es larga y el efectivo en las cajas se mueve a montón.

¿Y a quién le cae este muerto?

Pues mira, a todos nos cae. Primero, a los jubilados que se quedaron sin su paga ese día y con la intriga de qué pasó. Segundo, a los que manejan la seguridad en los bancos, porque ¿cómo es posible que te asalten en plena oscuridad? Y tercero, a todos los cubanos que ya bastante tienen con los apagones, como pa' sumarle esto.

La cosa es que si en la calle no hay luz, las instituciones se vuelven más vulnerables. Y esto no es invento mío, lo dice la gente y los medios independientes. Es un detalle que hay que tener en cuenta pa' que no se repita.

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Pues mira, del banco, por ahora, silencio total. Ni una cifra de cuánto se llevaron, ni si agarraron a alguien. El Ministerio del Interior anda por la zona, moviendo sus fichas, pero el parte oficial brilla por su ausencia. La gente murmura, los vecinos comentan, pero la verdad, la verdad, todavía no ha salido a la luz.

Sabemos que el Banco Metropolitano tiene sus reglas pa' sacar el efectivo, que si 1.000 pesos por cabeza y en billetes chiquitos. Eso significa que para pagarle a todo el mundo, tienen que mover un dineral en esos días. Y parece que los amigos de lo ajeno lo sabían.

¿Y ahora qué? El futuro en vilo

Lo que queda claro es que hay que esperar a ver qué dicen las autoridades. Si van a dar con los ladrones, si van a explicar cómo pasó todo esto. Por ahora, la sucursal sigue cerrada y los jubilados, con el corazón en un puño. Habrá que estar pendientes a ver si mañana abren o si siguen las investigaciones.

Lo único seguro es que con estos apagones que nos tienen de cabeza, y ahora con asaltos a bancos, la cosa se pone cada vez más tensa. A ver si esto sirve pa' que pongan más seguridad y no nos quedemos a oscuras y sin un peso.