¿Qué le pasó a la mamá de La Habana que tocó cacerola por el apagón? ¡Le metieron presa!

Joven madre cubana detenida por protestar pacíficamente con cacerola durante apagón. Familia denuncia criminalización de la protesta.

Qué pasó

Oye esto pa’ que veas… A Yudislei Patterson García, una muchacha de 21 años con un niño pequeño, la metieron presa en La Habana. ¿Por qué? Porque se desesperó por un apagón larguísimo y salió a darle golpes a una cazuela en la calle. ¡Imagínate el colmo! La cosa se puso fea y ahora la quieren acusar de desorden público, cosa que su familia dice que es un invento.

La represión en Cuba no descansa, y al que levanta la voz, le caen encima. Yudislei solo quería que la escucharan, pero parece que en la isla el que protesta, aunque sea con una ollita, tiene problemas.

Dónde y cuándo

Esto pasó hace poco, el domingo 22 de marzo de 2026, allá en La Habana, por la intersección de las calles Princesa y Calzada de 10 de Octubre. Fue en plena oscuridad, en medio de uno de esos apagones que te dejan sin luz por horas y te dañan la comida del niño. Un bochorno.

La joven, en plena frustración y con el calor que seguro hacía, se armó de valor y de una cazuela para hacer sentir su malestar. Un acto de pura desesperación, vamos.

Por qué importa

Pues mira, este caso es importante porque demuestra cómo tratan a la gente que se queja en Cuba. No es solo Yudislei, es que parece que ya no puedes ni expresar tu descontento sin que te caiga la ley encima.

La gente está harta de los apagones, de la escasez, de que no funcionen las cosas. Cuando alguien alza la voz, por pacífico que sea, como con un cacerolazo, las autoridades responden con mano dura. Esto pone sobre la mesa la tensión que hay entre querer vivir mejor y la mano que te reprime.

Qué dicen las partes

La mamá de Yudislei, Reina García Deboll, está que no se lo cree y denuncia que a su hija la están criminalizando sin motivo. Dice bien claro: “Mi hija no ha cometido ningún crimen, solo expresó lo que millones sienten”.

Por otro lado, las autoridades, según lo que se ha denunciado, pretenden acusarla de desorden público. Esto es lo típico: cuando la gente se queja, buscan una ley para meterla presa y dar el ejemplo, aunque el acto haya sido pacífico.

Qué viene ahora

Bueno, ahora mismo Yudislei está detenida, separada de su bebé. Su familia está luchando para que la liberen y para que no le inventen cargos. La cosa está en el aire, pero este tipo de casos siempre dejan pensando.

Habrá que ver si la presión de la gente y las denuncias sirven para algo, o si esto se queda en otro expediente más de cómo se reprime la protesta en Cuba. Lo cierto es que la gente sigue pasando trabajo y la respuesta oficial es… bueno, ya lo viste.

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