¿Y tú viste? Cubano 'empaqueta' 11 pájaros vivos bajo la ropa y lo pillan en Miami

Un cubano fue arrestado en el Aeropuerto de Miami con 11 aves vivas escondidas bajo su ropa, destinadas a la venta ilegal en EE.UU.

¡Oye esto pa' que veas!

¡Imagínate tú! Al tipo, Roberto Pérez Quincosa, residente legal en Estados Unidos, lo agarraron en el Aeropuerto de Miami llegando de La Habana. ¿Y con qué venía? Con un 'tesoro' escondido bajo la ropa: ¡11 pájaros vivos! Primerazo, los de Aduanas le revisaron la maleta y nada. Pero cuando le hicieron la requisa al cuerpo, ¡zas! Ahí estaban los animalitos, metidos en unos tubos como si fueran de pelo, con sus agujeritos para que respiraran y mallas pa' que no se escaparan. ¡Un invento el tipo, eh!

Entre las 'cargas' iban cinco pinzones cubanos de cresta negra y seis pinzones melodiosos. ¡Pura fauna cubana en pleno vuelo... o mejor dicho, en pleno escondite!

¿Dónde fue la vaina y cuándo?

Todo este bochinche pasó en el Aeropuerto Internacional de Miami, el martes 6 de octubre. El hombre venía directo desde La Habana, Cuba. Imagínate el calorcito y la presión de llevar 11 pájaros pegados al cuerpo, ¡qué cosa más rara!

¿Y a quién le cae esto encima?

Pues mira, esto importa porque el señor Pérez Quincosa, según dijo él mismo a los investigadores, planeaba criar esos pájaros y venderlos aquí en Estados Unidos. Decía que cada uno se lo pagaban entre 100 y 120 dólares. ¡Saca la cuenta! Eso es un dinerito que entra ilegalmente, violando las reglas. Además, ¡qué falta de respeto con los animales!

El pobre hombre ahora enfrenta una acusación por meter mercancía de contrabando. A ver qué pasa en los tribunales, pero ya lo pillaron con la mano en la masa... o mejor dicho, con los pájaros en los tubos.

¿Qué dicen las partes?

Por ahora, lo que sabemos es lo que dijo Pérez Quincosa: que los quería para venderlos y criar. Las autoridades de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) son las que lo arrestaron. Los pájaros, pues, no hablan, pero seguro que no estaban muy contentos con el viaje.

Por cierto, esto no fue un caso aislado. Pocos días antes, agarraron a otro cubano en el mismo aeropuerto con 10 aves escondidas. ¡Así que el cuento este se repite!

¿Y ahora qué?

Bueno, ahora el caso de Roberto Pérez Quincosa va a seguir su curso en la justicia. Habrá que ver qué le dictaminan. Lo seguro es que estas cosas ponen en alerta a las autoridades, porque no se sabe qué más intentarán meter de contrabando.

Y lo de los animales... pues, esperemos que los pájaros estén bien y que no vuelvan a pasar por algo así. Es un recordatorio de que hay que respetar las leyes de importación y, sobre todo, el bienestar de los animales.