¿Apagones sin fin? Luis Alberto García advierte sobre desastre en equipos y hasta en películas cubanas
Actor Luis Alberto García warns about prolonged blackouts damaging transformers, food, and even cultural heritage like films due to constant on-off cycles.
Qué pasó
Oye esto pa' que veas cómo está la cosa. Resulta que los apagones largos que nos tienen a todos fritos no solo nos complican la vida, sino que también están echando a perder los equipos, la comida y hasta el patrimonio cultural de Cuba. El primer actor Luis Alberto García soltó la sopa, contando cómo el encender y apagar la corriente a cada rato, como si fuera un abanico, está haciendo un daño que no se ve a simple vista, pero se siente en el bolsillo y en las cosas.
El artista metió la cuchara con experiencias propias y datos que suenan a ciencia, para que entendamos que esto no es un jueguito. Lo que está pasando con la electricidad, o la falta de ella, tiene consecuencias serias, más allá de las noches sin ventilador.
Dónde y cuándo
Esto está pasando ahora mismo en un montón de lugares de Cuba. Los apagones son largos, y cuando vuelve la luz, dura un suspiro antes de que se vaya de nuevo. El actor lo contó hace poco, comparando la situación actual con otras crisis de energía que hemos vivido antes, como si fuera una película de terror que se repite.
Una de las cosas que mencionó fue lo que pasó con las películas antiguas en el ICAIC. Imagínate, para ahorrar, conectaban y desconectaban el aire acondicionado de las bóvedas donde guardan las películas. ¿El resultado? Un desastre.
Por qué importa
Bueno, esto importa porque no es solo que nos quedemos a oscuras. Estamos hablando de que se están dañando equipos que valen un dineral, como los transformadores eléctricos, que son como el corazón de la red. El ir y venir de la corriente los desgasta más rápido, como si los estuvieras forzando a correr un maratón todos los días.
Además, piensa en la comida. Los ciclos de congelación y descongelación hacen que hasta un cerdo entero termine oliendo mal y haya que enterrarlo. Y ni hablar del patrimonio, como esas películas que se convirtieron en alcohol. Perder cultura y recursos así es un golpe duro para todos.
Qué dicen las partes
Por un lado, está la explicación técnica que dio Luis Alberto García. Dice que el calentar y enfriar los transformadores constantemente les hace daño por dentro, como a nosotros cuando nos da frío y calor. También mencionó que cuando vuelve la luz, todos los equipos quieren arrancar a la vez, como una estampida, y eso sobrecarga la red.
Por otro lado, parece que la decisión de conectar y desconectar las cosas se tomó para “ahorrar energía”, pero al final salió el tiro por la culata. El actor lo resumió diciendo que el “sisepuedismo” no puede contra el sentido común, o sea, que a veces las soluciones improvisadas traen más problemas de los que resuelven.
Qué viene ahora
Lo que se ve venir es más deterioro si seguimos así. Los transformadores van a seguir sufriendo, los equipos eléctricos se van a dañar más rápido y las pérdidas de alimentos y patrimonio cultural van a seguir acumulándose. La red eléctrica está pidiendo auxilio, y si no se toman medidas pensando bien las cosas, la situación se puede poner peor.
Habrá que ver qué se decide hacer para evitar que la improvisación siga pasando factura. La cosa está en el aire, y lo que hay que seguir de cerca es si se busca una solución con cabeza, o si seguimos dando tumbos en la oscuridad.