¿Y ahora quién podrá defendernos? ¡Cubanos talando árboles a lo loco por culpa de los apagones!

Cubans resort to cutting down trees for firewood and charcoal due to severe energy crisis and constant blackouts, threatening forests.

¡Oye esto pa' que veas! La cosa se está poniendo color de hormiga en Cuba, y no es por el calor. Resulta que con tanta luz que se va y que viene, la gente está tirando pa'l monte a buscar leña como si no hubiera un mañana. ¡Sí, señores, los bosques están en la mira!

La electricidad se fue y se llevó la calma, dejando a muchos cubanos en la oscuridad y con la barriga vacía. Ahora, para poder cocinar algo o simplemente prender una hornilla, se están metiendo en los bosques a cortar árboles como si fueran de cartón. Esto no es un cuento, es lo que está pasando de verdad, y lo peor es que nadie sabe cuándo va a parar.

¿Dónde está el fuego? En Banes, Holguín, y quién sabe cuántos sitios más.

En Banes, esa gente que cuida los árboles, los guardias forestales, están que no duermen. El compañero Edilberto Betancourt Quevedo, que anda por Los Ángeles, Río Seco y Mulas, está viendo cómo su trabajo se va al piso. Dice que todos los días desaparecen pedazos de bosque, que la tala es a lo loco y que la reforestación no da la talla. ¡Es como tratar de llenar un cubo roto con una cuchara!

La cosa es que la madera y el carbón se están volviendo el pan de cada día para cocinar, porque las luces brillan por su ausencia. Además, parece que las panaderías y pizzerías también le están echando mano a la leña. Y por si fuera poco, los incendios forestales tampoco ayudan, ¡le dan el tiro de gracia a los árboles que quedan!

¿Y a mí qué me importa? ¡A todos nos cae la loza encima!

Esto no es solo un problema de los árboles, es un problema de todos. Imagínate, si seguimos así, los suelos se van a dañar, el agua va a escasear, la fauna va a desaparecer y hasta las comunidades podrían verse afectadas. Es la crisis eléctrica pegándole al medio ambiente, una cosa trae la otra, y al final, pagamos todos.

Unos dicen una cosa, otros dicen otra...

Las autoridades están alertando, las imágenes que salen de Radio Banes dan miedito, y la gente pide que se haga algo ya. Dicen que hay que frenar esto como sea, pero la necesidad aprieta y la electricidad no aparece. Cada uno hace lo que puede para salir del paso, pero el precio lo están pagando los bosques.

¿Y ahora qué? A ver qué se inventan.

Lo que está claro es que si los apagones siguen pegando fuerte, la gente va a seguir buscando leña, y los bosques van a seguir sufriendo. Habrá que ver qué medidas toman las autoridades para calmar las aguas y proteger lo que queda, porque la cosa se pone cada vez más difícil. ¡Hay que seguir de cerca esta historia, que esto apenas empieza!