¿Clases en La Habana? ¡Ni de vaina! Apagón nacional pone la cosa mal.

Un apagón nacional en Cuba, causado por fallo en termoeléctrica, suspende clases en La Habana y mantiene el servicio eléctrico inestable.

¡Oye esto pa' que veas!

Resulta que en La Habana se acabaron las clases. ¿Por qué? ¡Porque se fue la luz en toda la isla! Imagínate, la cosa se puso seria y las autoridades tuvieron que mandar a todo el mundo pa' casa.

La vaina empezó ayer al mediodía. Un pantallazo gordo en la termoeléctrica Antonio Guiteras, allá en Matanzas. Dicen que se rompió una tubería en la caldera y se formó el lío con agua y gases, hasta hubo un fueguito. Eso fue lo que tumbó el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) por completo.

¿Y esto dónde pasó? ¿Cuándo?

El apagón agarra a todo el país, pero La Habana, Pinar del Río, Matanzas y Holguín son las que más lo sufren. La luz se fue el miércoles al mediodía y todavía hoy, jueves 5 de marzo de 2026, la cosa sigue mal.

Los hospitales están con generadores, el agua no llega a varias zonas porque las bombas no andan, y en fin, un bochinche.

¿Y a quién le afecta esto? ¿Por qué nos importa?

¡A todo el mundo, compadre! Si no hay luz, no hay escuela, no hay nevera que enfríe, no hay ventilador pa'l calor. La vida se complica más de lo normal.

La educación se para en seco, y eso siempre es un golpe. Además, ver cómo el sistema eléctrico, que es la sangre del país, se pone tan frágil, preocupa a cualquiera.

¿Qué dicen los involucrados?

Las autoridades educativas dijeron: 'Clases suspendidas hasta nuevo aviso'. La Empresa Eléctrica informa que están bregando, que han recuperado algunas subestaciones y circuitos, pero que la energía que hay es poca.

Dicen que solo tienen el 38.9% de la luz que necesita La Habana. Así que, aunque algunos circuitos vuelven a funcionar, la inestabilidad es grande y hay zonas que se quedan sin luz de nuevo.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene?

Pues toca esperar. Están en plena batalla para arreglar la termoeléctrica y estabilizar el sistema. Dicen que poco a poco irá volviendo la normalidad, pero nadie sabe cuándo exactamente.

Mientras tanto, en La Habana, los niños y jóvenes se quedan en casa hasta que el cuento de la luz se resuelva. Habrá que estar pendientes a los próximos partes.

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