¡Apagón mata negocio! Mipymes se enchufan a la batería pa' no morir en el intento
Las Mipymes cubanas, cansadas de los apagones, están invirtiendo en baterías caras para mantener sus negocios funcionando. Una solución costosa para un problema eléctrico persistente.
Qué pasó
¡Atención, mi gente! Las Mipymes en Cuba, esos negocios que luchan cada día, están hasta la coronilla con los apagones. La falta de corriente les tiene el agua al cuello.
Para no cerrar, los emprendedores están invirtiendo fuerte en baterías de litio. Compran estos aparatos carísimos para que la luz no les robe el negocio.
Es la nueva moda: enchufarse a la batería para que el croquet se mantenga frío y la caja registradora funcione. ¡La cosa está que arde!
Dónde y cuándo
Esto no es en Júpiter, es aquí mismo, en Cuba, en pleno 2026. El sistema eléctrico sigue dando más tumbos que carro viejo en bache.
Las ofertas de baterías aparecen en redes y grupos. Restaurantes, cafeterías, hasta la panadería, todos en la misma lucha. La capital, La Habana, es un hervidero de esto.
Por qué importa
¿Por qué es un bochinche? Si estas Mipymes no funcionan, se nos va el servicio. Imagina el pan, la comida, ¡todo!
Hablan de baterías de 15 kWh, que dan entre ocho y doce horas de luz. Pero ¡agárrate!, valen entre 2450 y 3000 dólares. ¡Un dineral!
Es la inversión que hacen para no irse a pique. Los negocios pelean contra el apagón para seguir existiendo. ¡No es chiste!
Qué dicen las partes
La Unión Eléctrica, la que manda en el enchufe, ya dio la voz de alerta. Dicen que si todos cargan las baterías a la vez, se arma un lío en la red.
Hay chismes de transformadores explotando en La Habana. Los expertos recomiendan usar paneles solares y cargar de madrugada, cuando la red no está tan estresada.
También aconsejan aplicaciones para controlar el consumo. Así no le metemos un susto de golpe al sistema.
Qué viene ahora
¿Qué nos depara este drama eléctrico? Los emprendedores seguirán inventando, porque la necesidad tiene cara de hereje.
La escasez, los precios por las nubes y las reglas que cambian, todo suma. El panorama sigue siendo una batalla cuesta arriba.
Pero algo está claro: el cubano se las ingenia. A pesar de los palos, siempre hay un 'cómo sí'. ¡A ver qué otra maravilla se saca la gente de la manga!