¡Apagón de Motor! Cuba va a la ONU a soltar el bochinche por la gasolina
Cuba, con el tanque vacío por culpa de las sanciones de EE.UU., ha mandado a su canciller a la ONU para soltar la queja y buscar apoyo.
Qué pasó
¡Ay, mi gente! Imagínense a Cuba en aprietos, con la gasolina contada. La gente en la cola del pollo ya lo sabe, los carros parados, el ambiente tenso. Es un bochinche que afecta a todo el mundo.
Resulta que el gobierno de Estados Unidos, con el Presidente Donald J. Trump, le cortó el grifo del petróleo venezolano a la isla. No solo eso, sino que amenaza con aranceles a terceros países que se atrevan a venderle combustible a Cuba. ¡Un lío tremendo!
Ante este panorama, La Habana no se quedó con los brazos cruzados. Se puso las pilas y mandó a su canciller, Bruno Rodríguez, a dar la vuelta al mundo. Una especie de peregrinación para buscar quién le diera la mano y, de paso, denunciar el asunto en la mismísima Organización de Naciones Unidas.
Dónde y cuándo
Esta novela se está armando en varios escenarios. La primera parada de Rodríguez fue Vietnam, donde conversó con los peces gordos del Partido Comunista. Un aliado histórico que siempre apoya.
Después, rumbo a China, a echar el chisme con las autoridades de allá. De ahí a España, para fortalecer lazos. Luego, a Rusia, donde el presidente Vladímir Putin, ni corto ni perezoso, dijo que las sanciones de EE.UU. son "inaceptables" y prometió mandar petróleo como “ayuda humanitaria”. ¡Tremenda ayuda!
La gira de chismorreo y denuncia culminó en Francia. Y la presentación oficial de la queja ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU está pautada para un lunes 23 de febrero de 2026. El mundo entero con los ojos puestos en Ginebra.
Por qué importa
¿Por qué importa esto, mi gente? Es que si no hay gasolina, no hay transporte. Si no hay transporte, no se mueve la comida, ni la gente para el trabajo, ni los turistas para la playa. ¡Un embrollo que afecta a todo el mundo, desde el más chiquito hasta el más grande!
Esta falta de combustible se siente directo en el bolsillo y en la vida diaria del cubano de a pie. Es la diferencia entre llegar a tiempo o esperar horas en una parada, entre tener luz o quedarse a oscuras por los apagones. ¡Una cosa seria!
Además, es un pleito de peso pesado. Un país grande, como Estados Unidos, apretando a uno chiquito, como Cuba, usando el petróleo como arma. Y esto, no es un chisme de lavadero, es un tema que ya está en la mesa grande de la ONU, donde se discuten los derechos humanos de la gente.
Qué dicen las partes
El Gobierno cubano, a través de Bruno Rodríguez, dice que las sanciones de EE.UU. son una barbaridad y que violan los derechos más fundamentales de la gente de la isla. Están buscando aliados, como Rusia que ya soltó la palabra "ayuda humanitaria" en forma de petróleo, y China con su apoyo financiero y de arroz. Vietnam también ha brindado su solidaridad.
Mientras, el gobierno de los Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald J. Trump, se mantiene firme en su postura de apretar las tuercas. Ellos alegan sus razones, que no vamos a desmenuzar aquí, porque Nipinga cuenta el bochinche, no hace la política oficial. Pero el hecho es que no ceden.
Qué viene ahora
Ahora la pelota está en la cancha de la ONU. La denuncia de Cuba busca mover ficha en el tablero internacional, conseguir más apoyos y presionar para que estas restricciones de combustible aflojen. Es una batalla que se libra en los pasillos de la diplomacia mundial.
Habrá que ver si el pataleo en la ONU logra que el mundo entero le meta presión a EE.UU. o si la cosa se queda en un "bla bla bla" de diplomáticos. La expectación es grande.
Lo que sí es seguro es que el ojo de Nipinga seguirá bien abierto. Porque este cuento del petróleo y el transporte, es un cuento que apenas comienza y que tiene a la gente en vilo, esperando a ver qué giro toma esta dramática historia. ¡Atentos, que la novela continúa!