¡Agua pa' cuando! Averías eternas en Sancti Spíritus tienen a gente bebiendo de la desesperación

Sancti Spíritus sufre cortes de agua crónicos por averías en la presa Siguaney. Las reparaciones son constantes pero no resuelven el problema, afectando a miles.

¡Oye esto pa' que veas la vaina!

Por allá por Sancti Spíritus, la gente está que trina. El agua, ese tesoro que hasta los dioses envidian, anda en boca de todos pero no llega a las casas. Resulta que la presa Siguaney, que supuestamente nos da vida, tiene más roturas que un plato de la abuela. Y así llevamos, ¡años!, con el chorrito intermitente y la sed como compañera.

No es que se rompa un tubo y ya, ¡no señor! Son averías que se repiten, salideros que aparecen de la nada y roturas que obligan a parar todo otra vez. Los muchachos de Acueducto y Alcantarillado le dan y le dan, pero parece que el problema es más viejo que yo, y eso es decir bastante.

¿Dónde es el party y cuándo empezó el relajo?

Esto se pone feo en varios barrios pegados a la presa Siguaney, allá en Sancti Spíritus. El tiempo, bueno, eso lleva pasando tanto que ya ni se acuerdan cuándo fue la última vez que el agua corrió sin interrupción. El calor, el ruido de las brigadas trabajando y la frustración de la gente, eso sí que se siente todos los días.

Pero la cosa se pone peor en el municipio de Taguasco. ¿Por qué? Porque la brigada que se encargaba de estos líos se esfumó, ¡desapareció! Así que cuando hay una rotura, a esperar sentados a ver cuándo aparecen, si es que aparecen, a arreglar el desastre.

¿Y a quién le cae encima este lío?

Pues a todos los que dependen de ese chorrito que sale de la Siguaney, ¡que son muchos! Imagínate tener que estar planeando el día en función de si el agua abre o cierra, si te toca un poco o nada. Cambia todo, desde cómo cocinas hasta cómo te bañas.

La gente está harta de que les digan que están arreglando, que pronto, que paciencia. Y mientras tanto, ellos son los que sufren las consecuencias de un sistema que parece que se cae a pedazos. Es la vida cotidiana convertida en una lucha por algo tan básico como el agua.

¿Qué dicen los que saben y los que no?

Por un lado, los señores de Acueducto y Alcantarillado andan corriendo pa' 'tirar' las averías, diciendo que hacen lo que pueden con lo que tienen. Por otro lado, los vecinos, esos sí que tienen mil historias que contar de cómo les afecta la falta de agua.

No hay una voz oficial que diga