¿Y a ti te cobran la cafetera? Señalan a figuras del régimen por darse la gran vida mientras Cuba sufre
Activista denuncia a comunicadora Ana Hurtado y Senén Casas por supuestos privilegios, contrastando su estilo de vida con la crisis cubana. Debate se reaviva.
¿Qué pasó?
Mira tú la cosa, que se ha reavivado el pleito ese de la desigualdad en Cuba. Resulta que una activista, Avana de la Torre, se fajó en las redes a cuestionar cómo hay gente ligada al gobierno que vive como si nada, mientras el pueblo anda a pan y agua. ¡Imagínate tú!
La cosa se prendió porque salieron unas fotos de la comunicadora Ana Hurtado y su marido, Senén Casas Más, metidos en una cafetería privada en La Habana. Pa’ que veas, un sitio que no es pa’ cualquiera, y la gente preguntando: ¿y a ti te cobran la cafetera como a mí?
¿Dónde y cuándo?
Esto se puso caliente hace poco, en La Habana. Las fotos se tomaron en una cafetería privada, de esas que ahora se ven por ahí, pero que no todo el mundo puede ir a darse el lujo. El aire estaba cargado, porque la gente está harta de que le digan que hay que aguantar, y luego ven estas cosas.
Imagínate el calor, el ruido de la gente en la calle con los apagones y, de repente, te enteras de que unos cuantos disfrutan de lujos que ni soñar se puede. ¡Menudo contraste!
¿Por qué importa?
Pues esto importa porque es el mismo cuento de siempre, pero ahora la gente está más sensible. Se habla mucho de resistencia, de sacrificio, de que todos juntos salimos de esta. Pero si los que hablan son los que después aparecen en sitios de estos, la gente se pregunta: ¿y esto pa’ quién es? ¿Pa’ mí o pa’ ti?
En un momento donde no hay ni corriente, ni comida, ni nada, que te digan que hay que aguantar y luego veas esto, pues claro que la gente se cabrea. Es como si te vendieran la moto y luego te dejaran en la parada.
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, la activista Avana de la Torre, que es la que destapó el asunto, dice que es un doble discurso. Que no se puede pedir sacrificio a un pueblo si los que mandan se dan la gran vida.
Por otro lado, no se sabe qué han dicho Ana Hurtado ni Senén Casas. A lo mejor ni se han enterado, o a lo mejor dicen que eso es su dinero y que ellos no tienen culpa de la crisis. Ya sabes cómo es esto, cada uno cuenta el cuento a su manera.
¿Qué viene ahora?
Pues ahora lo que viene es más debate, seguro. La gente va a seguir hablando de esto, porque toca una fibra sensible. Se va a seguir preguntando si es justo lo que pasa, si los que piden esfuerzo son los que más lo tienen que dar.
Habrá que ver si esto cambia algo, si de verdad se toman medidas o si se queda en otro chisme más que se olvida. Lo que está claro es que la gente está pendiente y no se traga todo tan fácil como antes.