¡Manzanillo Grita SOS por las ITS! El Tabú y la Crisis Aumentan el Contagio

Manzanillo registra un alarmante aumento de ITS en 2025, afectado por la crisis, escasez de recursos y el tabú social que impide diagnósticos tempranos.

¡Oye esto pa' que veas! En Manzanillo, el año pasado se puso caliente, pero no de la buena. Las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) se dispararon, dejando a todos con la boca abierta y al sistema de salud con dolor de cabeza. ¡Un bochinche de esos que no quieres escuchar!

La cosa está tan fea que todas las áreas de salud del municipio sintieron el golpe, pero el que se llevó la peor parte fue el policlínico Luis Ángel de la Paz Reyna. ¡Imagínate el panorama!

¿Dónde y cuándo?

Esto pasó en Manzanillo, Cuba, a lo largo de todo el 2025. El calor, la falta de condones y, seamos sinceros, la desinformación, crearon el ambiente perfecto para que las infecciones hicieran de las suyas.

El problema es que con la crisis que hay en Cuba, los médicos están trabajando a ciegas. Faltan reactivos y los resultados tardan tanto que a veces ni llegan. Así que, ¿qué hacen los doctores? A confiar en el ojo clínico, pero eso no siempre es suficiente.

¿Por qué importa esta vaina?

Porque esta vaina no es un jueguito. Las ITS, si no se agarran a tiempo, te pueden traer más problemas de los que te imaginas. Y lo peor es que la gente, por vergüenza o por miedo a que la señalen, prefiere callar. ¡Y ese silencio es el que enferma más!

Mientras sigamos viendo hacerse una prueba de VIH o sífilis como algo de sospechoso, vamos a seguir en las mismas. Hay que quitarse el miedo y hablar claro, como se habla de cualquier otra enfermedad. ¡Que el condón y la información sean nuestra mejor arma!

¿Qué dicen las partes?

Las autoridades de salud están preocupadas, claro está. La máster Teresa Muñoz Borbolla, que sabe del tema, lo dice clarito: el tabú es el enemigo número uno. Mientras la gente tenga miedo de ir al médico, por mucho que los doctores quieran ayudar, la cosa no va a mejorar.

Por otro lado, está la gente en la calle, que lo que ve es la dificultad para conseguir protección, la falta de información y el prejuicio que hay detrás de estas enfermedades. Unos dicen que es falta de educación, otros que es la crisis la que obliga a la gente a arriesgarse.

¿Qué viene ahora?

Pues mira, si no cambiamos el chip y empezamos a hablar de las ITS sin tapujos, la cosa va a seguir pintando fea. Hay que educar, hay que informar y hay que romper con esos miedos que nos paralizan.

La batalla no es solo en los hospitales. Es en las casas, en las escuelas, en la calle. Si no nos ponemos serios con la prevención y la educación, las cifras de ITS van a seguir subiendo, y las consecuencias las pagamos todos.

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