¿Agua pa’ Matanzas? ¡Ni soñando! Miles sin una gota mientras achacan todo a los 'vivos'
Más de 325,000 matanceros sufren sed por apagones y falta de combustible. Autoridades culpan a extracciones ilegales y manipulación de válvulas, agravando la crisis.
¡Oye esto pa’ que veas!
La cosa en Matanzas está que arde, pero no de calor, sino de sed. Más de 325,000 personas se las ven negras para conseguir una gota de agua. ¡Imagínate tú! Los apagones se dan con todo, el combustible brilla por su ausencia y los equipos se están cayendo a pedazos. Y para rematar, las autoridades salen diciendo que la culpa también es de los vivos que roban agua y tocan las válvulas como si fuera su casa.
Parece que en Matanzas estamos viviendo una de las sequías de agua más duras de los últimos tiempos, y no es porque no llueva, ¡es porque no llega! Los jefes de Acueducto y Alcantarillado andan con la cabeza en las manos, admitiendo que cientos de miles no reciben agua como debe ser, o se quedan a palo seco por días enteros.
¿Dónde y cuándo se formó el bochinche?
Esto está pasando en toda la provincia de Matanzas, y la vaina se puso seria desde hace rato. El problema gordo, el que más afecta, son los cortes de luz que no perdonan. En muchas zonas, los apagones duran hasta 18 o 20 horas al día. ¿Tú crees que así se puede mantener la presión en las tuberías para que el agua suba a los barrios más altos?
Los sistemas necesitan como quince bombas funcionando a la vez, pero lo que hay son cuatro y mal puestas. ¡Y pa' colmo!, este año se han roto más equipos que nunca. Cada vez que se va la luz y vuelve, los motores sufren un golpe que los acaba.
¿Y esto a quién le cae encima?
Pues a todo el mundo, compay. La gente está desesperada porque sin agua no se vive. Los cambios en el sistema de distribución por culpa de las extracciones ilegales y la manipulación de válvulas hacen que en unos sitios falte y en otros, quién sabe dónde va a parar.
Las autoridades señalan que estas prácticas de alterar el sistema para sacar agua con bombas privadas o favorecer a unos pocos crea vacíos en las tuberías y daña todo el circuito. Hasta sospechan que puede haber gente metida en el ajo dentro del propio Acueducto, pero pruebas firmes no tienen, aunque ya han movido a algunos trabajadores de sus puestos para calmar las aguas.
Además, la falta de combustible significa que las pipas de agua no dan abasto. Antes podían llevarle a 12,000 personas, ahora la cola es de más de 100,000 y es imposible cubrirlas. La gente, en su desesperación, está abriendo pozos en sus casas, pero hay que tener cuidado con la calidad del agua.
¿Qué dicen unos y qué dicen otros?
Las autoridades de Recursos Hidráulicos y la Empresa Provincial de Acueducto y Alcantarillado dicen que los apagones, la falta de combustible y las extracciones ilegales son los culpables. Denuncian que la gente manipula las válvulas y usa bombas privadas, lo que desbarata el sistema y afecta a todos.
Por su parte, los vecinos afectados solo ven que no tienen agua y que la situación es insostenible. La denuncia de las conexiones ilegales pone el dedo en la llaga, pero la realidad es que la sed aprieta y las soluciones tardan en llegar. Algunos sospechan que hay más que solo extracciones ilegales, pero sin pruebas, todo queda en el aire.
¿Y ahora qué? El panorama que viene
La verdad es que el futuro cercano no pinta muy alentador. Con los equipos viejos, la falta de piezas y la energía eléctrica tan inestable, mantener el suministro de agua es una batalla cuesta arriba. Las autoridades están tratando de controlar las extracciones ilegales y mejorar la distribución, pero el camino es largo.
Habrá que seguir de cerca cómo se maneja esta crisis, si llegan los recursos necesarios para reparar los equipos y si se logra estabilizar el servicio eléctrico. Mientras tanto, los matanceros seguirán esperando que el grifo, al menos, tenga un poquito de alivio.