¡Cuidado con los Agentes! Detienen por error a ciudadano en Texas y casi le dan una paliza

Agentes de inmigración detuvieron por error a un ciudadano estadounidense en Texas, confundiéndolo con otro individuo. El incidente causó temor y angustia a su familia.

¡Oye esto pa' que veas!

Resulta que a un ciudadano americano, un chamaquito de 25 años llamado José Martín Reyes Jr., lo pararon en seco en Texas. ¡Y no era él a quien buscaban! Los de inmigración se confundieron feo y se llevaron preso al hombre, que solo andaba haciendo sus diligencias.

El lío empezó justo después de dejar a sus hijos en la escuela. Iba en su carro con su esposa, que está a punto de dar a luz, y su bebé de un añito. De repente, ¡zas! Varios carros oficiales le cerraron el paso. ¡Imagínate el susto!

¿Dónde y cuándo pasó este bochinche?

Todo este drama se armó en plena calle, en Donna, Texas. El sol pegaba, la gente en su vida, y de repente, el relajo. Reyes iba en su auto, con su señora embarazada al lado y la nena atrás. Los agentes se le tiraron encima, sin importarles que él les dijera una y otra vez que era ciudadano de aquí.

Los federales ni caso le hicieron. Lo sacaron a la fuerza del carro, lo esposaron y hasta intentaron romper la ventana del carro, cerca de donde estaba la niña. ¡Qué clase de abusadores!

¿Y esto por qué importa, mi gente?

Pues porque a cualquiera le puede pasar, ¿entiendes? Aquí, en tu propia tierra, te pueden tratar como a un delincuente por un error de ellos. Esto afecta a la gente, crea miedo y daña la confianza en quienes se supone que nos protegen. Es un aviso de que hay que estar alerta, porque a veces la autoridad se confunde y la paga uno.

¿Qué dicen las partes?

El afectado, José Martín Reyes Jr., contó todo el cuento. Dijo que él les advirtió de su ciudadanía, pero los agentes no le creyeron hasta que verificaron por radio. La esposa, con 38 semanas de embarazo, se asustó tanto que hasta le dieron dolores y tuvo que ir al hospital.

Por suerte, después de la verificación, soltaron a Reyes. A su esposa y al bebé los revisaron y, según él, están fuera de peligro. Pero el susto y la indignación, ¡esos sí que se quedan!

¿Y ahora qué? ¿Qué viene después?

Pues lo que viene es que uno tiene que estar pendiente. Este tipo de errores, aunque parezcan aislados, ponen en duda el procedimiento de estos agentes. Habrá que ver si toman medidas para que esto no se repita, porque imagínate tú, tratar así a un ciudadano americano con su familia en el carro. La cosa queda tensa en el aire, a ver qué pasa.