¿Se nos fueron los abuelos en la miseria? ¡Un informe destapa la olla!

Informe revela que el 89% de cubanos vive en pobreza extrema, afectando gravemente a adultos mayores y la escasez de medicamentos.

¡Oye esto pa' que veas la cosa!

Parece que la cosa está bien fea por allá por Cuba, y no es solo un ruidito en la calle. Un informe del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) dice que el 89% de la gente está viviendo en la miseria, ¡pobreza extrema la llaman! Y adivina quiénes son los que se llevan la peor parte: ¡los abuelos!

Imagínate tú, con los años encima, y además con el bolsillo vacío y las medicinas por las nubes. La situación se pone de a peso.

¿Dónde y cuándo se está cocinando este lío?

Este reporte, el VIII Informe de Derechos Sociales del OCDH, salió hace poco, en julio de 2026, y pinta un cuadro bastante desolador. La encuesta que hicieron muestra que la pobreza extrema se ha adueñado de casi toda la población cubana.

El problema es gordo porque los adultos mayores, que ya bastante tienen con sus achaques, ahora tienen que lidiar con que no les alcanza el dinero ni para lo básico: la comida, el transportazo y hasta los servicios de la casa.

¿Y esto a quién le cae arriba?

Pues mira, a todos, pero sobre todo a los viejitos y a los que tienen enfermedades crónicas. Si tú dependes de tomarte una pastilla todos los días, y esa pastilla no aparece en la farmacia del barrio, o si aparece te cuesta un ojo de la cara, la cosa se pone seria.

El informe es claro: la falta de medicinas en las farmacias del Estado es un problemón. Si no puedes comprar lo que necesitas ahí, te toca buscarlo por otro lado, y ese otro lado, el mercado negro, es mucho más caro. ¡Un golpe bajo para los que menos tienen!

¿Qué dicen unos y otros?

Según el informe, solo un 3% de los encuestados puede comprar medicinas sin sudar la gota gorda en las farmacias estatales. El resto, pues a buscarse la vida.

El OCDH, que es el que saca estas cuentas, dice que esto afecta un montón a los mayores y a los enfermos crónicos. Ellos son los que necesitan tratamiento seguido para estar mínimamente bien, y la cosa no está fácil.

Hasta ahora, las autoridades cubanas no han dicho ni pío sobre los números que soltó el Observatorio. Parece que el tema está en el aire.

¿Y ahora qué se espera?

Pues que la situación siga así de apretada para mucha gente, especialmente para los abuelos y los enfermos. La falta de acceso a medicamentos básicos es un aviso serio de que las cosas no van bien.

Lo que está claro es que hay que seguir de cerca cómo se resuelve este asunto, porque la salud y el bienestar de tantas personas dependen de ello.