¿Qué Fregados Pasó con el Muchacho Atropellado por la Pipa en Santiago?

Un joven de 17 años en Santiago de Cuba está grave tras ser atropellado por una pipa, sufriendo fractura de cráneo y secuelas neurológicas. La comunidad se moviliza.

¡Oye Esto Pa' Que Veas!

Un gentío en Santiago de Cuba está con el alma en vilo por lo que le pasó a Héctor Javier Zaldívar Ramos, un muchacho de 17 años que anda peleando por su vida. Resulta que una pipa, de esas que van pa' todos lados, se le fue el control allá en el reparto Cuabita. Iba con un amigo pa' una fiesta callejera, ¡imagínate!, y la pipa los arrolló.

Ahora el pobre está en el hospital infantil 'La Colonia Española', con el coco fracturado y el cerebro medio tocado. No camina ni habla como antes, y la cosa está seria.

¿Dónde Fue la Tragedia y Cuándo?

Todo este bochinche pasó en el Reparto Cuabita, en Santiago de Cuba. Fue el pasado jueves, 26 de febrero de 2026. La calle que debía ser de fiesta y alegría se convirtió en escenario de un accidente terrible. La pipa perdió el control y se llevó por delante a dos jóvenes que solo iban a pasarla bien.

Imagínate el susto, el ruido, el caos. Un día cualquiera que se torció de repente por un despiste fatal.

¿Y a Quién le Cae Encima Esto?

Pues mira, esto le cae a Héctor Javier, a su familia y a todos los que lo quieren. El cambio es brutal: de ir a una fiesta a estar luchando por volver a caminar y hablar. Esto afecta su futuro, su día a día, todo.

Además, esto pone a pensar a la gente de Santiago sobre las guaguas grandes en la calle, las pipas, los camiones. Son un peligro, sobre todo cuando hay chamas y gente joven en la vía pública.

¿Qué Dicen Unos y Otros?

La familia, con el corazón en un puño, dice que el chamo se recupera poco a poco, pero lento. Los médicos lo tienen bajo lupa, con reposo y sin estrés, porque cualquier cosa puede complicarse. Ellos están ahí, dándole fuerzas, confiando en que salga de esta.

La gente del barrio, los vecinos, los amigos, todos están conmovidos. Ofrecen ayuda, mandan buena vibra. Y claro, la cosa ha prendido el debate: ¿quién tiene la culpa? ¿Falta de cuidado al volante? ¿Más control con esos vehículos?

¿Y Ahora Qué Viene Pa' Este Cuento?

Bueno, lo que viene es seguir rezando y esperando. Héctor Javier necesita tiempo, paciencia y mucha atención médica. La comunidad está pendiente, pero el camino es largo.

Este caso es una llamada de atención para todos. Hay que andar con más cuidado en las calles, respetar las normas, pensar que la vida de cualquiera está en juego. Esperemos que este susto sirva para que no se repitan tragedias como esta.

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