¡El Chamaso en Morón! Menor Detenido por Protestas Recibe Visita Familiar Tras Mes de Sopa y Bib...

Tras casi un mes incomunicado, un menor de 16 años detenido por protestas en Morón recibió visita familiar. Crece la preocupación por su salud y situación legal.

Oye esto pa’ que veas lo que está pasando en Morón, Ciego de Ávila. Un chamaquito de apenas 16 años, Jonathan David Muir Burgos, que lo metieron preso hace como un mes por unas protestas, ¡por fin pudo ver a su familia! Imagínate el apuro de esos padres.

El asunto fue que el pastor Mario Félix Lleonart dio la noticia: los papás y los hermanos del chiquillo pudieron entrar a la cárcel de Prisión de Canaletas para verlo. Le dieron abrazos, le llevaron una Biblia… un alivio pa’ la familia que llevaba semanas sin saber de él, sin poder hablarle, en pura incomunicación. ¡Qué cosa!

¿Dónde y cuándo pasó todo este drama?

Esto se pone caliente desde mediados de marzo, cuando hubo unas protestas en Morón. La gente estaba harta de los apagones largos y de la falta de comida, y se soltó el bochinche. Fue justo ahí donde se llevaron preso a Jonathan David, a quien ahora le achacan un cargo de sabotaje, ¡de los duros en Cuba!

El punto es que esta cárcel, Prisión de Canaletas, se convirtió en el escenario de este drama. Imagínate el calor, la tensión en el ambiente, la preocupación flotando en el aire mientras el chamaquito lleva semanas ahí dentro sin poder contar lo que le pasa de verdad.

¿Y esto por qué importa? ¿A quién le cae arriba?

Pues mira, este caso le cae directo a cualquiera que piense en los derechos de los chamaquitos y en cómo se están tratando las cosas en la isla. Que a un menor le metan un cargo tan fuerte como sabotaje, y que lo tengan incomunicado tanto tiempo, eso no es normal, ¿entiendes?

Además, el chaval tiene sus problemitas de salud, y la familia dice que no lo están atendiendo bien allá adentro. ¡Un chamaquito con achaques en la cárcel! Eso cambia la vida de cualquiera, y claro que la gente está hablando de esto y preocupada por lo que pueda pasarle.

¿Qué dicen las partes? Unos por aquí, otros por allá…

Por un lado, la familia y los activistas están pidiendo a gritos la liberación del muchacho. No quieren visitas, ¡quieren que lo suelten ya! Dicen que él no tiene por qué estar ahí metido con un cargo tan pesado.

Por el otro, parece que el gobierno cubano está bajo presión. ¡Hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos le mandó un papel pidiendo explicaciones sobre el caso! Y para rematar, los tribunales le negaron un recurso de habeas corpus a la familia. O sea, que el camino para sacarlo de ahí se pone cuesta arriba.

¿Y ahora qué viene? ¿Qué se espera?

Bueno, lo que está en el aire es si la presión internacional va a servir pa’ algo. La Comisión esa pidiendo cuentas es importante, y que el caso se sepa afuera también.

Hay que seguir de cerca qué pasa con la salud del chamaquito y si realmente le están dando la atención que necesita. Y, por supuesto, qué va a pasar con el proceso judicial. ¿Habrá justicia o se quedará todo en un bochinche más?

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