¿Le Rezamos al 'Caballito' del Transformador? Actriz Cubana Pide Perdón Eléctrico
Actriz cubana Yoli González Reyes ruega al "caballito" de un transformador fallido, denunciando apagones crónicos y la desidia estatal que afectan la salud mental.
Qué pasó
Oye esto pa' que veas la cosa, que hasta los aparatos eléctricos se ganan sus rezos en Cuba. La actriz santaclareña Yoli González Reyes, de tanto sufrir los apagones, se fue de boca y le escribió una carta de perdón al "caballito", que es como le dicen al interruptor de un transformador que no da pie con bola. El pobre aparato se cae cada dos por tres, dejando a todo el barrio en plena oscuridad.
La cosa es que el dichoso transformador lleva un tiempo que no aguanta nada. Le ponen corriente, dura una hora, dos a lo sumo, y ¡pum!, se para otra vez. Imagínate el drama en plena ola de calor, sin abanico, sin poder ver nada.
Dónde y cuándo
Esto está pasando en Santa Clara, en el barrio de Sociedad. La noticia se supo hace poco, pero los apagones son un drama de todos los días, que se acentúa cuando parece que van a arreglar algo y el "caballito" decide que mejor no.
La gente está desesperada. Se escuchan los aires acondicionados de otros lados, pero por aquí, pura penumbra. Es como vivir en una película de terror energético, con el calor pegajoso y la desesperación subiendo.
Por qué importa
Esto importa porque no es solo un transformador que falla, es la salud mental del barrio la que se está apagando. La gente llega a su casa cansada y lo que encuentra es oscuridad y calor. La actriz, con su forma de contar las cosas, pone el dedo en la llaga: la impotencia ante la desidia.
Sin corriente, no hay comida que se conserve, no hay forma de estudiar ni de trabajar bien. Es la vida misma la que se detiene cada vez que el "caballito" decide hacer una pausa dramática.
Qué dicen las partes
Bueno, por un lado está la actriz, que se arma de poesía para denunciar la situación, pidiéndole perdón al aparato para ver si así lo hacen venir los de la empresa eléctrica. Ella dice que los carros de reparación tardan una eternía en aparecer.
Por otro lado, la gente del barrio está harta. Dicen que las justificaciones de la empresa eléctrica suenan a cuento chino: que si falta combustible, que si el viento, que si una mosca pasó por ahí. Mientras tanto, el "caballito" sigue en su plan de apagar todo.
Qué viene ahora
Lo que viene ahora es seguir esperando, o que la actuación de la actriz sirva de algo. Quizás envíen a alguien a revisar ese transformador de una vez, o tal vez le den a la gente pastillas para la calma. Lo seguro es que la gente va a seguir pegada a la esperanza de que la luz vuelva y, con ella, un poco de cordura.
Habrá que ver si el "caballito" se recupera o si, al final, el que necesita terapia es el barrio entero. Por ahora, el destino energético de Santa Clara sigue colgando de un hilo… o de un interruptor fallido.