¿Y ahora qué? El PCC en Morón se hace el loco tras protestas y le tiran cosas
Morón, Cuba – Un acto político del PCC se realizó tras protestas por apagones y escasez, pero redes sociales lo tildan de montaje.
¡Oye esto pa' que veas!
Bueno, pues resulta que en Morón, Ciego de Ávila, se armó un polvorín. Apenas un día después de que la gente saliera a la calle a gritar por los apagones, la falta de comida y el relajo económico, ¡zas!, el Partido Comunista decide montar un acto político. Imagínate el panorama: mientras unos tiraban cosas y encendían candelitas, otros se ponían el traje y la corbata para decir que todo está bien. ¡Qué cosa!
Según el periódico oficial, al acto fueron los jefes del Partido a decir que era un “acto de reafirmación revolucionaria”. Pero la gente en las redes, esa gente que uno oye en la cola del pollo, ¡están que trinchan! Dicen que ese acto es un show, que no representa a nadie y que eso se hizo pa' tratar de tapar el sol con un dedo después de que los vecinos del Vaquerito se cansaran de tanta miseria.
El bochinche en Morón y el escenario
Todo este lío empezó el viernes por la noche. Los vecinos del consejo popular El Vaquerito dijeron “hasta aquí llegamos”. Salieron a la calle, armaron tremendo alboroto frente a la sede del PCC. ¡Y no se pararon en gastos! Se reportaron muebles volando, pancartas por el aire y hasta quemaron algunas cosas en la calle. Los videos que andan rodando por ahí muestran cacerolazos, gritos de “¡Libertad!” y un montón de gente harta.
Dicen que la cosa se puso caliente cerca de la sede del Partido y que hasta un chiquillo salió herido y se lo llevaron pal hospital. Unos dicen que esto es vandalismo, pero otros responden que el único vandalismo es lo que pasó en el Moncada. ¡La cosa está que quema!
¿Por qué nos importa este tinglado?
Mira, esto importa porque es la gente diciendo “ya no más”. Es el reflejo de que las cosas no están pintando bien para el cubano de a pie. Cuando la gente se arriesga a salir a protestar, es porque de verdad no tiene nada que perder. El tema no es solo un acto político bonito, es que hay un pueblo que la está pasando mal, que quiere que le escuchen y que las cosas cambien de verdad.
El contraste entre la rabia de la gente en la calle y el discurso oficialista, que habla de “hechos vandálicos” y detenciones (¡cinco presos van ya!), es la prueba de que la gente está buscando soluciones reales, no discursos vacíos.
¿Qué dicen por ahí las partes?
Por un lado, el gobierno, a través de sus medios, llama a la calma y cataloga las protestas como actos de vándalos. Dicen que se reafirma el apoyo al sistema. El primer secretario del PCC provincial, Julio Heriberto Gómez Casanova, estuvo al frente de ese acto del sábado, como diciendo “aquí mandamos nosotros”.
Por otro lado, la gente en las redes sociales, esos testigos de primera mano, cuentan otra historia. Dicen que el acto político fue un desfile de militantes, con poca gente del pueblo de verdad, y que se hizo más para la foto que para resolver algo. Se ve que hay una desconexión grande entre lo que el gobierno quiere mostrar y lo que la gente siente y vive día a día.
Y después de la tormenta, ¿qué?
Ahora mismo, la cosa en Morón está en el aire. El gobierno tiene a cinco personas detenidas, señalando a los que protestaron. El acto político ya se hizo, con su discurso y todo. Pero la pregunta es: ¿sirvió de algo? ¿Escucharon el grito de la gente?
Lo que está claro es que la tensión sigue ahí. Las redes sociales están que arden con opiniones y videos. Hay que ver si este suceso en Morón es solo un caso aislado o si es la chispa que enciende otras protestas por toda la isla. La gente está esperando respuestas reales, no discursos repetidos. Hay que seguirle la pista a esto, porque la paciencia del cubano tiene un límite.