¿Qué le pasa a Cuba? Activistas llevan su denuncia al foro de Oslo con arte y sudor

Cuban activists use art at the Oslo Freedom Forum to denounce political repression and highlight cases like Luis Manuel Otero Alcántara's, showcasing resistance against authoritarian regimes.

¡Oye esto pa' que veas!

Resulta que unos cuantos cubanos, de esos que no se callan ni debajo del agua, se han pegado el viaje hasta Noruega. Allá en Oslo se celebra un fiestón de esos serios, el Oslo Freedom Forum, donde se habla de derechos humanos, democracia y esas cosas que a algunos les dan dolor de cabeza. Y nuestros compatriotas, ¡zas!, se aparecen con una exposición artística que tiene a todos con el ojo pelao.

La vaina se llama “Doors to Freedom” y es pura candela. La montaron para que el mundo vea cómo es la represión en los sitios donde no se respeta nada, y de paso, para darle voz a los que han sufrido en carne propia. ¡Imagínate tú, el arte de la calle pa' la tarima internacional!

¿Dónde fue la cosa y cuándo?

Todo este bochinche se armó en Oslo, Noruega, esta semana. La exposición, que ya había dado de qué hablar en Art Basel Miami Beach en 2025, la pusieron de primera en el foro, con el apoyo de la Human Rights Foundation (HRF) y la propia Cuban Freedom March, una de las organizaciones que metió la mano en el asunto.

El ambiente, dicen, estaba cargado. Gente de todos lados, hablando de libertad, de censura, de presos... Un tinglado completo para llamar la atención sobre lo que pasa en las tinieblas.

¿Y esto a quién le cae arriba?

A todos los que creen que la libertad no se negocia, ¡claro está! Pero sobre todo, le cae arriba a los gobiernos que se creen dueños de la verdad y que usan la represión pa' tapar su desastre.

La exposición no solo habla de Cuba, sino que compara la represión en varios sitios. Busca que la gente entienda que esto no es un problema de una isla nada más, sino un mal que anda por el mundo. Y para los que luchan, es un respiro, una señal de que no están solos.

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Por un lado, están los artistas y activistas, como Alián Collazo, que defienden que el arte es una herramienta poderosa pa' resistir y denunciar. Dicen que es fundamental visibilizar a los creadores perseguidos y conectar sus historias con la lucha por la libertad en general.

Por otro lado, están los que no quieren que se hable de esto, los que prefieren mantener todo en secreto. Pero con exposiciones como esta, y con gente como Luis Manuel Otero Alcántara, cuyo caso se destaca, se hace más difícil que el silencio triunfe.

¿Y ahora qué?

Pues ahora lo que toca es seguir echando pa'lante. Mantener la llama encendida y que el mundo no se olvide de lo que pasa. La esperanza es que estas denuncias sirvan pa' presionar, pa' que las cosas cambien, y pa' que el arte y la verdad siempre encuentren la manera de salir a la luz, aunque a algunos les duela.

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