¡Aceite por las nubes! El litro de aceite en Cuba se cotiza a 4 mil pesos y la gente no sabe qué hacer
El aceite comestible en Cuba alcanza los 4.000 pesos por litro en el mercado informal, duplicando su precio en dos semanas y dificultando el acceso para las familias.
¡Oye esto pa' que veas! El aceite se puso como un diamante.
Mira, la cosa con el aceite comestible en Cuba está que trina. Ahora mismo, por un litro, te están pidiendo hasta 4.000 pesos cubanos. ¡Sí, como oyes, cuatro mil! Y eso es en el mercado informal, que es donde se aparece de vez en cuando.
La gente anda vuelta loca porque ya ni en las tiendas que venden en moneda nacional es fácil encontrarlo. Se ha vuelto un artículo de lujo, y eso que es algo que uno usa todos los días.
¿Y dónde fue la bulla y cuándo se jodió todo?
Esto está pasando ahora mismo, en agosto de 2026. Dicen que en La Habana la cosa está que arde, pero en otros lados como Santo Domingo, en Villa Clara, también la gente se las ve negras para conseguirlo. ¡Y cuando aparece, a pagar el ojo de la cara!
Lo más loco es que hace como quince días, un litro costaba la mitad, unos 2.000 pesos. ¡En dos semanas se duplicó! Es como si hubiera agarrado un cohete y se hubiera ido pa'l cielo.
¿Y a quién le cae esto arriba? ¡A todos, mi socio!
Bueno, esto le cae arriba a todos los cubanos que viven en pesos. Imagínate, una señora que está de maternidad cobra 5.000 pesos al mes. ¡Con eso tiene que decidir si compra un litro de aceite o una bolsa de leche! Es una locura, de verdad.
El aceite se une a la lista de cosas que se han puesto imposibles de comprar. Entre que no aparece y que cuando aparece te sale carísimo, la comida está cada vez más cara y la gente no sabe cómo hacer.
¿Qué dicen los que saben y los que no?
Pues mira, unos dicen que en las tiendas que venden en dólares sí aparece más fácil, pero claro, ahí el litro te sale como cinco dólares, que al cambio también da casi los 4.000 pesos. ¡No hay escapatoria!
Los consumidores, los de a pie, son los que más se quejan en las redes sociales. Ponen fotos, denuncian la falta del producto y preguntan por qué está tan caro y tan difícil de conseguir en los lugares que deberían venderlo en moneda nacional.
¿Y ahora qué? ¿Qué nos espera con este cachumbambé?
Pues lo que se ve es que la cosa no va a mejorar rápido. El aceite es solo un ejemplo de cómo los precios de las cosas básicas en Cuba siguen subiendo y la gente con el bolsillo cada vez más flaco.
Habrá que estar pendientes a ver qué pasa con el aceite, si aparece más, si bajan los precios, o si de verdad tendremos que empezar a cocinar con lo que sea. ¡Ay, Dios mío!