¡Aceite de transformador voló! ¿Y la luz qué, mi socio?

Jarocha Reyes armó tremendo bochinche: el transformador de San Antonio se quedó sin aceite por un robo, dejando a vecinos y militares en oscuridad y sin agua. ¡Una desvergüenza total!

Qué pasó

Oye esto pa’ que veas, mi gente. La cosa está que arde, o mejor dicho, que no prende, allá en San Antonio de los Baños. Resulta que un vivo, el 12 de febrero, se robó el aceite de un transformador, dejando sin luz a todo el Reparto Raúl Hernández Vidal, la famosa Base Aérea.

Al ladrón lo pillaron rápido y hasta recuperaron el aceite, pero el pueblo lleva ya diez días en la oscuridad más absoluta y sin una gota de agua. La Jarocha Reyes, esa que no tiene pelos en la lengua, le cantó las cuarenta a Canel, Marrero y al Ministro de Energía. ¡Imagínate el drama!

Dónde y cuándo

Esto ocurrió en el Reparto Raúl Hernández Vidal, conocido como Base Aérea, en San Antonio de los Baños, provincia de Artemisa. La fecha clave fue el 12 de febrero de 2026. Desde entonces, el tiempo se ha parado para cientos de familias. No hay un bombillo que prenda, ni un ventilador, ni una pila con agua. La tensión se corta con un machete, mi socio.

Por qué importa

¿Y por qué nos importa este bochinche? Mira, esto le cae arriba a todo el mundo. Los niños no pueden ir a clases o van arrastrando el cansancio, lo que les afecta el futuro. Las personas enfermas no tienen ni un respiro, su salud empeora por la falta de descanso y atención.

Es la vida diaria la que se desmorona, con hombres y mujeres agotados por no poder dormir ni tener lo básico. La gente está que trina, preguntándose cómo por la gracia de un ladrón, un reparto entero se queda en el abandono. No es solo un transformador, es la vida de un pueblo en jaque.

Qué dicen las partes

Por un lado, Jarocha Reyes no se calla y le exige a las autoridades de arriba, como Canel y Marrero, que le metan mano. Ella dice que la inacción es pura “desidia, inercia y falta de prioridades”, y que a las autoridades “no les importamos”.

Por otro lado, la población está que explota de indignación, sin entender cómo el robo de aceite los deja diez días a la buena de Dios. Los de la Base Militar UM 1779, que también sufren el calvario, seguro que también tienen su opinión.

Qué viene ahora

Ahora la pregunta del millón es qué va a pasar con esta gente. El transformador sigue sin aceite, y la luz no aparece. Lo que está en el aire es si las autoridades van a mover un dedo de verdad o si van a seguir con la inercia que denuncia Jarocha.

¿Pondrán otro transformador? ¿Arreglarán este de una vez por todas? Lo cierto es que los vecinos de San Antonio están en un punto límite. Hay que seguir de cerca esta historia, porque la resistencia del barrio es lo único que les queda mientras esperan que alguien les ponga la luz en la vida.

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