¡Bochinche en Granma! Dos ómnibus se dan de trompas y dejan 11 a "suerte y verdad"
Dos ómnibus chocaron en Cauto Cristo, Granma, dejando 11 lesionados, incluyendo un bebé. La noticia expone la precaria situación del transporte en Cuba.
¡Tremendo bochinche en Cauto Cristo!
Oye esto pa’ que veas… Resulta que en Cauto Cristo, Granma, se dieron de trompas dos ómnibus de esos que andan por ahí recogiendo gente. ¡Imagínate el susto y el barullo!
El golpe fue frontal, de esos que hacen temblar la tierra. ¿La causa? Nadie sabe nada todavía, dicen que están investigando, pero lo cierto es que terminaron 11 personas con politraumatismos. ¡Qué cosa!
El gentío pa’l policlínico y el hospital
Los pobres heridos los recogieron rápido y los llevaron pa’l policlínico Joel Benítez Borges. Ahí se dieron cuenta de que había de todo: adultos, gente mayor y hasta un bebé de 11 meses. ¡Pobrecito!
Como el asunto estaba más serio pa’ unos que pa’ otros, mandaron a varios pa’l hospital Carlos Manuel de Céspedes pa’ que los atendieran mejor. Al nene lo mandaron pa’l hospital de niños en Bayamo, pero dicen que no está grave, ¡gracias a Dios!
Esto es todos los días en la isla, mi socio
Y aquí viene lo que uno comenta por las esquinas: ¿Y esto por qué pasa? Porque el transporte en Cuba está que da pena. Los carros viejos, sin piezas, sin mantenimiento, y encima a veces uno no sabe ni quién está al volante.
Los ómnibus estos arrendados, que son como los que se chocaron, andan en las últimas. Escasea hasta el aire que respiran, ¡y pa’ colmo, las carreteras son un desastre! Se caen a pedazos, y nadie se encarga de arreglarlas ni de revisar bien los cacharros.
¿Qué dicen los que mandan y los que saben?
Las autoridades, como siempre, aparecen después del desastre, prometiendo que van a investigar y que van a poner orden. Pero uno oye esas promesas en la cola, en la guagua, y sabe que la cosa es más profunda.
Hablan de protocolos, de emergencias, pero las causas de fondo, las que hacen que esto sea un problema de todos los días, esas se quedan en el aire. La economía no ayuda, y el transporte, ¡ay, el transporte!, sigue siendo el patico feo.
¿Y ahora qué? ¿Pa’ dónde vamos?
Lo que queda claro es que la gente va a seguir montándose en lo que aparezca, apretados, preocupados, pero necesitando llegar a sus casas, a sus trabajos. Habrá que seguir de cerca si es que acaso van a meterle mano de verdad a este asunto.
Por ahora, solo nos queda esperar que los 11 lesionados se recuperen pronto y que no se nos olvide que la noticia importante es cómo anda el transporte en la isla, que cada día nos da un susto nuevo.