Abuela Cubana Sale de la Jaula de ICE: ¡Nueve Meses de Drama y Recuerdos Amargos!

Julia Benítez, 79, narra su liberación tras 9 meses detenida en Arizona por ICE. El encierro afectó su salud, pero recibió apoyo de otras reclusas.

¡Oye esto pa' que veas lo que pasó!

La señora Julia Benítez, una cubana de 79 años, por fin salió de la candela. Pasó casi nueve meses encerrada en un centro de detención de inmigrantes allá en Arizona, el Eloy, ¡imagínate! Cruzó la frontera en mayo de 2025 buscando asilo, pero en vez de esperar tranquila, se comió el encierro completo.

Dice que le quedaron unos recuerdos malos, pero también agradece que otras mujeres allí la trataron como de la familia, como a una abuela. ¡Qué cosa!

¿Y eso dónde fue y cuándo se supo?

Todo este drama pasó en el Centro de Detención Eloy, en Arizona, Estados Unidos. La cosa se puso fea cuando la salud de la señora Julia empezó a decaer. Se hablaba de que necesitaba silla de ruedas y que su mente no estaba al cien, con eso de la demencia senil.

El periódico Arizona Daily Star sacó la noticia y la gente empezó a meter presión. Su familia quería que estuviera libre mientras se resolvía su caso, pero el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se la aguantó un montón.

Pero bueno, ¿y a quién le importa esto?

Pues a todos los que creen en un trato digno, ¡claro! Este caso pone en tela de juicio cómo tratan a las personas mayores o con problemas de salud en el sistema migratorio. La congresista Adelita Grijalva salió dando el grito al cielo, diciendo que la administración se pone cruel y no usa su poder para dar libertad condicional a gente vulnerable.

Lo que le pasó a Julia hace pensar cuántos más estarán en la misma situación, sufriendo encierros que les afectan la salud y la cabeza.

¿Qué dicen los que mueven los hilos?

Por un lado, el ICE la tuvo encerrada sin darle una audiencia de fianza, ¡como si no importara su edad ni su salud! Su abogado intentó apelar el rechazo inicial de su asilo para evitar que la deportaran, pero mientras tanto, ¡la abuela a la sombra!

La congresista Grijalva sí que habló claro, defendiendo a Julia y celebrando su liberación. Ella dice que el gobierno debería ser más humano y no aplicar políticas tan duras con los más débiles.

¿Y ahora qué se espera?

Pues ahora Julia Benítez está libre, por fin. Podrá estar con su hija y sus nietos en Florida, ¡un respiro después de tanto agobio! Aunque los recuerdos feos del encierro van a tardar en irse, este es el comienzo de algo nuevo.

El caso de la señora Julia deja la puerta abierta para que se revise cómo se manejan estas situaciones de inmigrantes mayores y enfermos bajo custodia. Ojalá sirva para que no se repita la historia.

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