¡A Falta de Caja, Buena es la de Caibarién! ¿Qué Bochinche es este?
En Caibarién, Villa Clara, el pueblo empezó a fabricar ataúdes a mano por la escasez, después de que una familia tuvo que improvisar uno con cartón. ¡Tremendo rollo funerario!
Qué pasó
¡Oye esto pa' que te caigas de espaldas! Resulta que en Caibarién, allá por Villa Clara, la gente se puso manos a la obra. Como no hay ataúdes ni pa' remedio, el pueblo mismo empezó a fabricarlos de forma artesanal. ¡Así como lo oyes!
Esto viene después del bochinche que se armó con la familia de Velasco, en Holguín. Imagínate tú, tuvieron que armar una caja de cartón y cinta adhesiva para el difunto. ¡Una falta de respeto total!
Dónde y cuándo
El epicentro de este relajo está en Caibarién, municipio de Villa Clara. La noticia, que soltó la emisora oficial CMHS Radio Caibarién, es fresquecita, de febrero de 2026. Es un proyecto local, dicen, para que los muertos no pasen horas esperando el carro fúnebre.
Pero la chispa que encendió la pradera fue el drama de Velasco, en Gibara, Holguín. Allí, el cuerpo de un señor estuvo horas en la casa sin luz, sin carro y sin caja, hasta que la propia familia lo llevó en un triciclo al cementerio. ¡Qué pena y qué impotencia!
Por qué importa
Este chismecito, que de chisme tiene poco y de drama tiene mucho, nos toca la fibra a todos. Es la prueba viviente de cómo se están cayendo a pedazos los servicios funerarios en Cuba.
Cuando la gente ni siquiera puede enterrar a sus muertos con dignidad, es que la cosa está fea de verdad. Demuestra que es el pueblo el que siempre se busca la vida, mientras arriba parece que miran para otro lado. ¡Es un golpe duro en un momento tan sensible!
Qué dicen las partes
En las redes, como era de esperar, hay de todo. Algunos aplauden que la comunidad se las ingenie para resolver. "El poder del pueblo es el que arregla esto, el gobierno está de adorno", sueltan por ahí.
Pero otros tiran con de todo al gobierno: "¿Ahora Estados Unidos tiene que mandar las cajas también?". La viuda de Gibara, Juana Bruzón Cruz, lo contó entre lágrimas: su esposo esperando y ellos pegando cartones. ¡Un dolor que cala hondo!
Qué viene ahora
Por ahora, esta producción artesanal en Caibarién es como un parche. Quieren que la gente no espere tanto, que haya "un servicio digno". Pero la verdad es que los materiales escasean y los recursos son pocos. No es una solución a largo plazo, mi gente.
Lo que sí está claro es que la cosa sigue en el aire. La comunidad se activa, sí, pero los problemas de fondo del sistema funerario cubano ahí siguen. Toca estar pendientes, a ver si este "proyecto" es solo flor de un día o si de verdad se busca una solución de peso para toda la isla.